Jácome quiere ser en Ourense como Abel Caballero en Vigo

Miguel Ascón Belver
miguel ascón OURENSE

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Pleno en el Concello de Ourense
Pleno en el Concello de Ourense Santi M. Amil

El alcalde hace balance de sus dos primeros años y vende apoyos a sus 62 millones de inversión aún sin confirmar

28 may 2021 . Actualizado a las 19:53 h.

Gonzalo Pérez Jácome convocó a los medios de comunicación en el salón de plenos para hacer balance de su gestión en el ecuador del mandato municipal. Cuando empezó a hablar, se le acoplaba un chirrido al micrófono y tuvo que levantarse de nuevo para arreglarlo personalmente. Jácome tiró de experiencia profesional y familiar por su tienda de instrumentos musicales y el problema no pasó de una anécdota, pero esta le vino de perlas para arrancar su discurso: «Este es un tema técnico que yo no tendría que solucionar. Esto es un poco el reflejo del Ayuntamiento en estos dos primeros años. El alcalde tendría que ser lo que yo en su día quería ser, que es un alcalde sin dedicación exclusiva y que simplemente venía para dirigir la ciudad y marcar las directrices. El Ayuntamiento tendría que funcionar solo, pero no es así y, si no bajas a la arena, aquí no sale nada».

Jácome también tiró de aficiones para explicar sus sensaciones a mitad de mandato. El regidor comparó estos cuatro años con una carrera de 1.500 metros. Los dos primeros son para ir «tanteando y tomando posiciones». Pero «donde defines todo es al final», añadió el alcalde, que se comparó con su homólogo de Vigo, Abel Caballero. Él vigués, según dijo, no logró mayoría absoluta tras su primer mandato y «está considerado el top de España en el municipalismo».

«Lo mejor viene ahora», aseguró Jácome, que insistió en que el primer tramo del mandato tuvo que dedicarlo a poner orden en el Concello y a diseñar los proyectos que se ejecutarán en los próximos dos años. «Ahora tiene que empezar a aflorar lo que hemos sembrado», sentenció el alcalde ourensano, que dijo sentirse más exigido que sus predecesores. «¿Por qué me exigen a mí que haga en año y medio lo que no hicieron los demás antes?», se preguntó el regidor, que aseguró que ya está solucionando las carencias que existían. Puso el ejemplo, en este sentido, de los semáforos, «que llevaban diez años sin pintar» y que ya lucen nuevo aspecto. También se refirió a las baldosas sueltas en las aceras y recordó el refuerzo en las brigadas que se encargan de este tipo de reparaciones, además de proclamar: «Eso yo no lo estropeé».

Modificación presupuestaria

Para proyectos de mayor calado, Jácome tiene puestas sus esperanzas en la modificación presupuestaria que ha propuesto esta semana y que supondría movilizar 62 millones de euros. Por ahora, el alcalde no cuenta con los apoyos necesarios para aprobarla en pleno, pero podría desbloquear la operación si la vincula a una cuestión de confianza. Al ser preguntado por esa posibilidad específica, no la descartó: «Cruzaremos el río cuando lleguemos a él».

En todo caso, Jácome dijo que ya había negociado con el portavoz y único concejal de Ciudadanos, José Araújo, y dio por hecho su apoyo a la modificación presupuestaria, pero este aclaró después que aún debe estudiar el detalle de la propuesta y «de momento a decisión non está tomada». El alcalde también sugirió que cuenta con el respaldo del no adscrito Laureano Bermejo, que dejó Ciudadanos recientemente, pero él lo negó: «Es la primera noticia que tengo». El resto de no adscritos, los cuatro ex de Democracia Ourensana, votarán en contra y con toda probabilidad el PSOE también. El portavoz socialista, Rafael Rodríguez Villarino, se mostró ayer convencido de que la operación será rechazada así como de la «incapacidade» del regidor para gestionar esos 62 millones. Flora Moure, del PP, explicó, por su parte, que su grupo debe estudiar el expediente con detenimiento. Recordó que Jácome boicoteaba las modificaciones en bloque, como esta, cuando no gobernaba, pero remarcó que los populares no quieren actuar igual: «No queremos hacer esa oposición».