Las elecciones municipales están a la vuelta de la esquina. Queda un año para que volvamos a estar en campaña, con todo lo que ello supone, y conviene recordar que las promesas electorales no siempre se convierten en realidad. Seguramente, el lector ya está advertido de ello porque en los últimos años son pocos los proyectos prometidos que efectivamente se han ejecutado. Por ese motivo, a pocos habrá pillado por sorpresa que el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, haya sido incapaz de poner en funcionamiento la plaza de abastos de A Ponte.
El programa de Democracia Ourensana, su partido, lo decía claramente (obviando el desprecio por la toponimia oficial que es ya marca de la casa del alcalde d'Orense): «Abriremos la plaza de abastos del Puente en 90 días especializándola en productos autóctonos». Eso prometía Jácome en mayo del año 2019 y han pasado casi tres años, o para ser exactos, 1.049 días. Cuando estaba en la oposición, al hoy alcalde se le llenaba la boca llamando inepto a Jesús Vázquez porque bajo su mandato se convocaron dos concursos públicos para la gestión de la plaza de abastos y ambos quedaron desiertos por falta de ofertas.
Exactamente lo mismo le ha ocurrido a Jácome con su primer intento. Tardó mil días en promover la licitación y la única empresaria que se interesó por el contrato no presentó la documentación necesaria. Ahora el alcalde dice que convocará un nuevo concurso y que esta vez sí tendrá éxito. Y es que, si ese deseo no se cumple, empatará a fracasos con Jesús Vázquez. Y eso, aplicando su argumentario, ¿en qué lo convertiría a él?