Las obras de la intermodal de Ourense acaban con los depósitos de agua de Renfe

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

Tímidos avances en la construcción de la futura estación de Ourense, que tiene como horizonte de finalización el 2030

11 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Las obras de la futura estación intermodal de Ourense van dejando huella en el barrio de A Ponte. Los trabajos en los últimos días de la Unión Temporal de Empresas (UTE) se han centrado en la zona de la avenida de Marín. Ahí se está desarrollando una demolición de carácter simbólico. Se trata de los antiguos depósitos de agua de Renfe, que daban servicio a los trenes a vapor que circulaban a mediados del siglo pasado.

El derribo de las dos infraestructuras de bombeo de agua pone fin a una etapa ferroviaria que arrancó en el año 1952, con la inauguración de la estación Empalme. Algunos años después llegaban los primeros trenes a vapor procedentes de Madrid y para su funcionamiento eran necesarios los depósitos de agua que ahora se empiezan a demoler. «Toda tracción ferroviaria en ese momento se hacía con locomotoras a vapor, que necesitaban de grandes cantidades de agua. Ese era su principal cometido, aunque también tenían usos residuales para el funcionamiento de la propia estación», explica Xosé Carlos Fernández, experto ferroviario e ingeniero técnico de Obras Públicas.

Desde que en el año 1967 desapareció la tracción a vapor en Galicia —fue una de las primeras comunidades en dar ese paso— su uso fue decayendo hasta que ahora van a ser retiradas para adecuar el entorno de la futura intermodal.

Las empresas de la UTE —Copasa, Constructora San José y Syneos Rail— llevan desde finales del año pasado con un proceso de demoliciones en el entorno de la estación ferroviaria. Las primeras máquinas se vieron en las proximidades de la calle río Arnoia, en la zona norte de la terminal. Allí derribaron unas pequeñas construcciones auxiliares de Renfe. En las últimas semanas las actuaciones se centran en las inmediaciones de la avenida de Marín. La inversión prevista par ala ejecución de la nueva intermodal de Ourense es de 111,7 millones de euros y el plazo de ejecución supera los seis años. Es decir, en el mejor de los escenarios las obras no estarán terminadas antes del año 2030. Sin embargo, fuentes del sector apuntan a que el ritmo al que se están llevando los trabajos hace poco probable que se cumpla ese plazo. En una respuesta parlamentaria al PP, el Gobierno indicó el 13 de mayo que la obra fue iniciada el 17 de mayo del 2024 y que hasta esa fecha la certificación ascendía a 1,395 millones de euros». Esto supone un 1,25 % del total

La estación ferroviaria contará, una vez que concluyan las obras, con una marquesina modular y triplicará su superficie con la remodelación del vestíbulo principal y con la construcción de una nueva sala de embarque acristalada y con vistas a la playa de vías. Desde ese punto habrá un acceso con escaleras y ascensores a un paso elevado. De las once vías planificadas, tres serán de alta velocidad.

En lo que se refiere a la conexión de los barrios de A Ponte y O Vinteún, la solución elegida pasa por la cobertura de la playa de vías desde el paso superior de la avenida de Santiago hacia el oeste; las calles Ático Noguerol y Alejandro Pedrosa. Sobre esa gran losa de hormigón se plantea una zona verde. También está diseñada una pasarela peatonal cubierta con ascensor.