Los azulones renacieron en un noviembre a cero de los carballiñeses
23 dic 2025 . Actualizado a las 03:53 h.El mes de noviembre dejó oro y carbón en los zurrones de los dos equipos ourensanos de la Primera Federación y también los situó en lanzaderas distintas para lo que resta por jugar en diciembre, un total de tres jornadas de Liga y el ilusionante reto del Ourense CF, mañana mismo en O Couto (21.00 horas) ante el Girona FC de la máxima categoría.
Y es que el plantel de Dani Llácer viene de un mes primoroso, en el que ganó cuatro partidos y empató uno, liderando la competición regular en esas cinco jornadas, además de llevar a sus vitrinas la Copa Federación con un 3-0 ante el Orihuela en el esfuerzo añadido.
Diciembre, a continuación, le plantea dos salidas ante rivales confeccionados para moverse en la zona noble, el Mérida y el Lugo, un derbi en el Anxo Carro que cerrará un año natural que dejó ver grandes progresos en el asentamiento de los azulones en el tercer escalafón nacional. Antes, el discurso unánime en su vestuario es que toca disfrutar en casa la cuarta visita de un Primera en solo dos años. Y el ambiente se animó con el empate de los hombres de Míchel Sánchez ante el Real Madrid, a la vez que crecen futbolistas como el marroquí Ounahi, Bryan Gil o el propio Tsygankov, que podrían dejarse ver por la ciudad. Después llegará otro compromiso hogareño, con la visita del Barakaldo, el día 13. Son los dos duelos previstos ante su público.
En el caso del Arenteiro, colista tras un calamitoso noviembre de cinco derrotas en otros tantos encuentros y un balance de un único gol a favor y ocho en contra, encontramos la cruz de la moneda ourensana. Los carballiñeses, ya con Jorge Cuesta en su banquillo en los dos encuentros anteriores, están obligados a buscar un punto de inflexión que incluye dos partidos en casa (Talavera de la Reina y Osasuna Promesas) y una salida asequible para sus aficionados, como es la que los llevará al Toralín el día 13.
Sobre todo las citas de Espiñedo, ambas al medio día de los domingos 7 y 21, están marcadas en rojo, por una cuestión de emergencia. Los toledanos son, junto al propio plantel verde, los únicos que no puntuaron en noviembre. Será un duelo de último contra penúltimo. Por su parte, el filial osasunista parece otro rival directo y, a día de hoy marca la línea de salvación con 17 puntos, más de dos partidos de ventaja sobre un equipo que parece en fase de reconstrucción tras su relevo en el banquillo. Es evidente que hay tiempo por delante, pero dejar escapar más oportunidades de reacción puede forzar un duro final de año.