El COB exprime al máximo su competitividad y supera al Alicante (81-75)

OURENSE

Lisboa condujo con mano firme a su equipo en el Pazo
Lisboa condujo con mano firme a su equipo en el Pazo Miguel Villar

Romaro Gill brilló como faro del arreón final para completar la remontada. Compromiso, por Andrés H.-Cachalvite

07 feb 2026 . Actualizado a las 22:13 h.

El Club Ourense Baloncesto se crece en el Pazo. Bendita comunión con sus seguidores, a poco que le dan algún argumento sólido. Esta vez se mantuvieron en el partido ante el Alicante del talentoso Kevin Larsen y minaron la moral de un enemigo que aún no ganó en el presente año. Cuando eran varios los que se arrugaban, esta vez emergió el gigante Romaro Gill: 81-75.

El partido comenzó con poco acierto en los lanzamientos y Romaro Gill volando para clavar el 4-2. A partir de ahí, al COB le tocó navegar a remolque, ante un rival que pretendía romper cuanto antes el enfrentamiento y convencerse de que era capaz de retomar el camino del triunfo, que ha perdido últimamente. Un par de triples de Kalscheur y McDonnell sostuvieron a un cuadro local que se vio obligado al juego de guerrillas, sin eficacia por fuera. Aún así, cerró el cuarto con un adverso 18-25, con manufactura de Hansen sobre la bocina.

En el segundo acto, los ourensanos comenzaron a limar su desventaja, con intensidad en la misión defensiva y Gabe Kalscheur levantando la mano para pedir vez. Un tapón de Isaac sobre Mendikote animó un poco más a la grada y Martín Iglesias continuó su proceso de recuperación, enviando el duelo al descanso con 30-40, mientras Romaro y Okanu pagaban por sus faltas tempraneras.

En la tercera entrega, se vio que los cobistas no iban de farol. Kalscheur seguía enchufado y colaboró a la causa aportando puntos, en tanto que los especialistas apretaban los dientes en defensa y apretaban cargando la pintura para hacerse con rebotes y, en muchos casos, forzar personales. Los hombres de Perelló estaban incómodos y solo sobrevivieron con unos pocos triples inspirados: 59-61.

Cabían dudas por si el COB no llegaba con suficiente energía al desenlace y un triple de 9 metros de Mwema estiró la renta a 61-67. En el ecuador de ese período final, la quinta falta de Okanu era otro nubarrón y Romaro Gill saltó a cancha con cuatro penalizaciones. Rafa Lisboa —que lo conoce como si fuera su hermano— e Isaac encontraron al jamaicano una y otra vez para una remontada mágica que hizo vibrar los cimientos del Pazo. En defensa más dientes y un alto porcentaje de cabeza fría. Buena fórmula para ganar.

COB (81): Lisboa (8), Kalscheur (22), Smith (6), McDonnell (9), Gill (13) —quinteto inicial—, Okanu (9), Vázquez (6), Huguet (0), Seixas (4) e Iglesias (4). 

ALICANTE (75): Torres (15), Polanco (10), Richardson (0), Mendikote (1), Larsen (19) —quinteto inicial—, Ceccardi (4), Mwema (19), Boubacar (0), Villén (2), Jordá (0), Geu (2) y Llorente (3).

PARCIALES POR CUARTOS: 18-25, 16-15, 25-21 y 22-14.

ÁRBITROS: Sánchez González, Chacón Blázquez y Remisa Tramuns. Eliminaron por faltas al local Okanu, en el minuto 35.

ÁRBITROS: Pazo Paco Paz, gran ambiente en el partido de la jornada 19 de la Primera FEB, con despedida por todo lo alto a su equipo.