Ourense roza el lleno total por Semana Santa

Miguel Cebrián Gómez
Miguel Cebrián OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El buen tiempo animó a muchos ourensanos y turistas a disfrutar de un baño en las termas de A Chavasqueira, reabiertas ayer, y a tomar el sol en las riberas del Miño.
El buen tiempo animó a muchos ourensanos y turistas a disfrutar de un baño en las termas de A Chavasqueira, reabiertas ayer, y a tomar el sol en las riberas del Miño. MIGUEL VILLAR

Los municipios de la provincia hacen gala de sus mejores reclamos mientras la hostelería lleva la procesión por dentro

02 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

José Manuel, trabajador de la oficina de turismo de Allariz, pide perdón por tercera vez. Le es imposible mantener la conversación porque no paran de entrar visitantes. «Llevo toda la mañana atendiendo a gente de Barcelona, Cáceres, Mallorca, Alicante, Madrid, Canarias...», se excusa por teléfono. Laura, de la oficina de Celanova, asegura que los números son mejores que los del año pasado. «Solo este martes y miércoles tenemos más reservas que el año anterior en la misma semana», asegura. En O Carballiño, la oficina abre sus puertas este jueves por primera vez en el 2026 para poder atender a todos los turistas tras el éxito de su Domingo de Ramos. «Va a ser una Semana Santa muy positiva para el comercio y la hostelería local. Tenemos una ocupación casi del 100%», comenta Manuel Dacal, concejal de turismo. «No solo vendemos nuestra zona. Nos gusta hablar bien de toda nuestra tierra», asegura.

Desde la sucursal de turismo de Allariz, junto al río Arnoia, José Manuel consigue un hueco para hablar. «Contamos con una programación muy amplia para estos días, con visitas guiadas al conjunto arqueológico de Santa Mariña de Augas Santas y al ecoespacio de O Rexo», comparte. Traslada que el municipio abrirá sus museos a partir del jueves, propondrá actividades para el público infantil en la plaza de Abaixo, acogerá mercados en su plaza de abastos y ofrecerá actuaciones musicales dentro del casco histórico. «Luego están los recursos de aquí. Lo típico, iglesias románicas, rutas de senderismo...», enumera sabiendo, como el que más, lo rica que es su tierra.

Entre los que tienen la tarea de acoger, se encuentra Alberto González, que emerge del interior del hotel y restaurante Pallabarro mirando al suelo. Dice que tiene el recinto «a tope», pero que el problema no está en el número de clientes, sino en lo que están dispuestos a gastar. «Se nota que hay problemas económicos», explica. Después de tocar su cabeza y un tablón de madera ubicado en la entrada con un gesto cómico, dice que confía en el sol. Samanta, del hotel Eurostars Vila de Allariz, no se acuerda muy bien de cómo fue el año pasado, pero asegura que, de momento, todo parece estar en su sitio. Desde el hotel O Portelo Rural confían en que también van a cubrir todo, aunque sea «poquito a poquito».

La oficina de turismo de Celanova deriva a sus turistas a los numerosos BIC —Bienes de Interés Cultural— que ofrece el municipio. Sobre todo Castromao y Vilanova dos Infantes. «Además del Monasterio de San Salvador y su capilla de San Miguel, que son espectaculares», explica Laura, del concello, con emoción. El pequeño territorio, de 5.723 habitantes, alberga seis BICS en una comarca de poco más de quinientos kilómetros cuadrados. Por eso, además del programa de Semana Santa, muchas personas acuden para explorar su patrimonio. «Este año las previsiones son muy optimistas. Vienen, sobre todo, grupos de Madrid», concreta.

Alojamientos como el Hotel Celanova se pertrechan para dar alojamiento a todos el mundo, aunque a veces la cosa se complique. «Estaría completa, pero me falló un autobús entero que venía del sur. Dijeron que tenían miedo a la guerra», explica la dueña, no del todo convencida. Confía en llenar la ocupación porque «mucha gente reserva en el último momento». A unos 150 metros de allí, el Acouga Hotel Boutique lidia con una situación un poco más favorable, pero con humildad. «Estamos completos hasta la bandera, pero porque este es un hotel pequeñito», explican desde la gerencia. 

Participación

El concejal Manuel Dacal comparte que el tesón de la cofradía de la Vera Cruz sirve de reclamo para resaltar su municipio —«y Galicia», no se olvida— aún más en el plano. Aunque no es solo por lo que vienen los turistas. «Preguntan por la gastronomía y por la zona etnográfica. Sobre todo los paseos fluviales del río Arenteiro», explica.

Desde el Hotel Lorenzo aseguran que están conformes, pero el «año pasado fue mejor». Confían, también, en los que reserven en el último momento para llenar sus 24 habitaciones, aunque están acostumbrados a más antelación. «Tengo gente de Madrid, Castilla y León, Galicia...», explican como si se los quitaran de las manos.

De nuevo, el Concello de Ourense no respondió a las peticiones de información enviadas por La Voz, eludiendo concretar datos sobre la afluencia de turistas. No obstante, Alberto Canal, de Caldaria, explica que el balneario de Laias, en O Ribeiro, tiene un 90 % de ocupación. Por otra parte, el consorcio de Turismo de la Ribeira Sacra hace llegar que cuentan con el 80 % de la ocupación en los días santos, con 8.434 plazas ocupadas.

«Es una provincia súper bonita. Nos encanta su naturaleza»

Los turistas Laura y Rodrigo, el pasado martes en Allariz.
Los turistas Laura y Rodrigo, el pasado martes en Allariz. SANTI M. AMIL

A Laura, Rodrigo y sus dos hijas les gusta mucho la zona. Tanto que se encuentran investigando los comercios de Allariz habiendo reservado una casa rural en Padrenda, a unos 70 kilómetros de allí. «Es la segunda vez que venimos en dos años», explica Rodrigo. Dice que a su mujer le gustó mucho una casa rural ubicada en la comarca de Celanova y decidieron repetir la experiencia, aunque quedara un poco lejos. «Pero tras siete horas en coche todo queda cerca», comparte Laura mientras sus hijas, vestidas con la misma camiseta, enredan entre sus piernas. La madrileña dice que el año pasado estuvieron «en lo del Sil», en la Ribera Sacra, y que les gustó mucho. Aprovecharon mucho los días y no les quedó mucho más por ver en la provincia. «Es que es súper bonita», asegura. No conforme, su marido decide explicar un poco más los motivos detrás de su belleza. «Son sus bosques, su naturaleza», añade. Aunque pueda parecer raro, el matrimonio carece de una conexión familiar con Galicia. «Mi familia es de Cuenca y la suya es de Valladolid», comparte Rodrigo señalando a Laura.

Para esta ocasión, la pareja de madrileños quiere aprovechar las vacaciones de Semana Santa para cruzar las fronteras de Ourense e investigar la zona de Muxía y Fisterra. «Ha sido completamente aleatorio», aporta Laura mientras sus hijas continúan intentando llamar su atención. «Queríamos alargar nuestra estancia y estuvimos mirando qué zonas había», explica. Disfrutan de los días santos, pero explican que no están haciendo un seguimiento del itinerario de las celebraciones religiosas. «Todo ha sido más por la ubicación», finaliza Laura. Entre risas y cediendo al empeño de las niñas, la pareja confiesa que si, que sin duda a sus hijas también les encanta Galicia.

A pocos metros de donde se encontraba el matrimonio, otra pareja de turistas con sus hijos, en esta ocasión de Vigo, paseaba por la calle Piñeiro, cerca del río. Aunque son de Pontevedra, era la primera vez que se acercaban. «Habíamos pasado cerca varias veces, pero nunca habíamos aprovechado para turistear», dice Uxía. Ella, junto a su marido Álex y sus hijos tenían pensado pasar la jornada y volver de nuevo a sus casas, pero, a expensas de un día para comenzar la Semana Santa se encontraron con todo cerrado. Dicen que se guardan Allariz en su lista de deseos. Les queda cerca.