CONTRAPUNTO | O |

09 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA ley es la ley. Obliga a todos por igual pero más a quienes voluntariamente asumen representar a un pueblo. El alcalde de A Rúa no es una excepción. Tan sólo desde una visión bananera se puede defender el interés de la colectividad por encima de la ley. Para exigir al vecino que la cumpla, la autoridad debe dar ejemplo.Y cuando no lo hace, le debe caer todo el peso de la ley. Como a todos.