Cristina Solé, pediatra: «Empoderar a las familias con niños puede evitar que corran a Urgencias»
BARBADÁS
Creó un canal de Telegram para formar a los padres en salud comunitaria
02 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Manejar un catarro o una gastroenteritis de un niño pequeño cuando se es padre primerizo puede ser complicado. Sobre todo por no contar con la experiencia previa de saber qué signos son de alarma o qué síntomas se pueden tratar directamente en casa. Incluso el diagnóstico del virus de la bofetada resulta fácil si a uno de le explican los síntomas, que hay un brote en las proximidades y que el tratamiento es a base de paracetamol y agua. Basta un poco de educación comunitaria, explica la pediatra Cristina Solé, que en septiembre del 2024 puso en marcha un canal de Telegram para informar de este tipo de cuestiones a las familias de su cupo en el centro de salud de A Valenzá (Barbadás). «Tenía la necesidad de tener un canal de comunicación con las familias, de crear un entorno de confianza», relata, porque cuando inició el proyecto llevaba apenas tres meses trabajando en A Valenzá.
Para que la información sea fácil de entender, a veces se apoya en infografías y en otras recurre a las enfermeras de Pediatría para hacer vídeos explicativos, como uno sobre la manera de hacer un lavado nasal. «Me gusta explicar las cosas médicas con un lenguaje informal para que la gente me entienda, no para demostrar que yo sé mucho», destaca. Es la máxima que aplica también en la consulta, donde tiene pizarras en las que hace dibujos para informar a los padres de sus pacientes. «El saber y el hablar curan, o al menos tranquiliza en muchas ocasiones; porque en Pediatría muchísimos de los problemas que tenemos se curan con paracetamol y suero», destaca.
Eligió Telegram porque le permite mantener su privacidad (los seguidores no tienen acceso a su número de teléfono y no pueden enviarle preguntas) y al mismo tiempo puede hacer encuestas con preguntas directas. «Íbamos a hacer unos talleres en el centro de salud y pude proponer a las familias varios temas para saber cuáles les interesaban más, para empezar por ahí», explica.
No solo envía escritos hechos por ella, sino que también manda noticias. El canal le sirve para lanzar avisos válidos únicamente para la comunidad local, como puede ser un brote de boca, mano, pie en la guardería o el anuncio de un taller formativo en el centro de salud; pero también otros que sirven para toda la provincia, como es el inicio de la campaña de vacunación de la gripe. También publica temas de interés para cualquiera que hable español, como cuando reflexiona sobre el uso de las pantallas en los niños e incluye recomendaciones de la Asociación de Pediatría sobre cómo gestionar el uso de los dispositivos tecnológicos en casa. «Eso también forma parte de la medicina, porque la salud de los niños no es solo la física», señala.
Firme defensora de la educación comunitaria, Solé rechaza la visión paternalista de la medicina, esa en la que el facultativo toma todas las decisiones por el paciente. «Mi finalidad no es que los padres sean médicos, sino empoderar a las familias y que sepan cuál es el abecé de lo que hacer, porque puede evitar que corran a Urgencias», señala. Reconoce que no ha hecho un estudio sobre los resultados, pero está segura de que han bajado las consultas por esas cuestiones sobre las que informa a las familias. Aunque es una suposición, dice, «porque precisamente esa es la gente que no viene». Con su iniciativa busca que los padres no recurran a internet y se fíen de fuentes no contrastadas.
Está contenta con el funcionamiento del canal, donde suma unos 160 seguidores (familias de su cupo, pero también de otros puntos de la provincia e incluso de Cataluña), pero reconoce que no siempre lo dota de contenido como quisiera, por falta de tiempo. «Si fuéramos más personas gestionándolo, sería más fácil», señala. Cree, además, que este tipo de iniciativas deberían ser impulsadas por el Sergas.
Ser cooperante le dio una visión psicosocial de la medicina
Tras estudiar Medicina en la Universidad de Lleida, la catalana Cristina Solé Mesalles llegó a Ourense para hacer la residencia en Pediatría. Y se quedó. Pasó por Monforte o Verín hasta recalar en su plaza en A Valenzá. Toda su vida laboral en España ha sido en Galicia, pero no siempre ha trabajado en el país. A Solé le interesa mucho el mundo de la cooperación internacional, por lo que hizo un máster en Medicina Tropical y Salud Internacional que le permitió irse primero con la Fundación Pablo Horstmann y después con Médicos sin Fronteras. «He trabajado casi dos años en cooperación, en África y en Asia», señala. Remarca que es algo que le ha influido mucho, no por el tiempo sino porque el cambio hacia una visión más biopsicosocial de la persona. «Cuando estamos en un contexto más estable como puede ser España, nos olvidamos que factores como el nivel económico y educativo de la familia y su estructura condicionan la salud de los peques», señala. Y eso ocurre en el tercer mundo, pero también en el que está a nuestro alrededor.
QUIÉN ES
DNI. Cristina Solé Mesalles nació en Lleida en 1989.
Profesión. Estudió Medicina en Cataluña y tras aprobar el mir llegó a Ourense, donde hizo su residencia en Pediatría.
Proyecto. En septiembre del 2024 puso en marcha un canal de Telegram para formar e informar a las familias sobre cuestiones de salud comunitaria.