La alcaldesa de Melón y un vecino ratifican la denuncia contra el edil que los llevó al banquillo por falsedad
07 oct 2017 . Actualizado a las 17:27 h.Han cambiado los papeles. El concejal de Melón Emilio Díaz, que en su día había denunciado a la alcaldesa popular Cristina Francisco Vílchez, por un proceder que la llevó al banquillo de la Audiencia acusada de falsedad, prestó ayer declaración en el juzgado de Ribadavia por una querella de la regidora, que le atribuye un delito de revelación de secretos. La iniciativa penal la comparten la alcaldesa y un vecino de la villa, que se considera perjudicado en tanto que una información obtenida de forma irregular por Díaz lo puso bajo sospecha. Él no era objetivo, en realidad, pero se vio salpicado. Fue seguido por detectives y estos comprobar que no atendía las obligaciones contraídas en el cumplimiento estricto de una pena de trabajos en beneficio de la comunidad. La alcaldesa había firmado que el penado atendía sus compromisos y el edil de la oposición quiso aprovechar esa situación. La Guardia Civil había sido informada y él ejerció la acusación.
Absuelta la alcaldesa y el vecino, penado de origen por un delito vinculado al tráfico, al entender la Audiencia que la prueba estaba viciada, al haber sido obtenida de forma incorrecta, pues el denunciante conoció la situación del penado al encontrar por casualidad un documento, la regidora y el particular han reaccionado con una querella. La presentaron el pasado mes de julio y ayer declararon los interesados, el denunciado y varios testigos ante la jueza de Ribadavia.
A salvo de la petición de más pruebas, informes o nuevas declaraciones, el hecho de que solo esté previsto un nuevo testimonio permite suponer que la instrucción se podrá cerrar en las próximas semanas. La valoración de la jueza será determinante para la evolución del caso. El momento de concretar la eventual petición de condena, o reclamación económica de indemnización, dependerá de que la instructora -o, en su caso, la Audiencia- aprecie indicios de delito.
El seguimiento de los detectives había corroborado las sospechas sobre los incumplimiento, pero la Audiencia acabó absolviendo a los acusados al no admitir esa prueba, por considerar que se había hecho un uso inapropiado de datos personales. La alcaldesa razona su querella diciendo que, aparte de su coste personal, la imagen de rigor del Concello se había visto resentida. El directamente afectado considera que se produjo un uso inadecuado de datos estrictamente personales.