La carretera que une Valdeorras con la capital luce un aspecto lamentable en algunos tramos
02 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Mientras la tan anunciada (y nada ejecutada) A-76 no sea más que un proyecto de futuro, la manera más rápida de llegar de Valdeorras a Ourense es por la N-120. Son 100 kilómetros de recorrido desde A Rúa, y 30 más desde los túneles de La Barosa, la entrada a Galicia por Rubiá. Todo el trazado es una carretera de doble sentido que solo tiene un tercer carril en determinados tramos, y que luce su peor cara en las comarcas de Valdeorras y Quiroga.
Comenzando el recorrido en los túneles del límite provincial con León, ya se ven los primeros problemas en el trazado, con diversos baches. Es más, entre dos de los tres túneles que hay, una señal advierte de un desnivel entre los carriles. De subida hay uno de aceleración en el que conviene andar cauto cuando toca la incorporación al central, porque el peralte es importante (y el balanceo del coche puede llevar a un susto si el piloto va a los 80 kilómetros por hora que permite la vía). Ya después, en el tramo de Rubiá, la nacional presume de baches con especial incidencia en la zona de Biobra. En un tramo de varios kilómetros se van viendo los diferentes colores dejados por los años pasados sobre el asfalto, otrora nuevo. Ni se recuerda cúando se le echó una capa de rodadura completa. El abanico de grises que muestra la carretera evidencia que en los últimos años lo único que ha hecho el Ministerio de Fomentos son pequeños parcheos, a veces de unos pocos metros de largo.
Ya en O Barco, la situación está mejor que en épocas anteriores no muy lejanas, para empeorar de nuevo en el tramo rués. Los badenes son continuos, con especial incidencia en la zona de un puente que cubre una carretera de enlace con el pueblo de Vilela.
Las quejas por la mala situación de la carretera fueron recogidas por el presidente de la patronal valdeorresa. Javier Rodríguez Paradelo llegó a calificar de «bochornosa» la situación del vial, y remarcó que con la excusa de la futura A-76, en todo el año pasado no se hicieron obras de reparación en el tramo de Valdeorras. Pero su queja podría ser repetida también en el sur de la provincia Lugo.
Saliendo de Valdeorras en dirección a Monforte, en la comarca de Quiroga la situación no mejora. Es más, apenas unos cientos de metros antes de la entrada al casco urbano, la carretera muestra grandes baches con gravilla suelta. También varias grietas, que en diversas ocasiones provocan balanceos en el coche si el conductor no conoce el vial o va algo rápido... en una vía que solo permite ir a 100.
La situación mejora a medida que uno se va acercando hacia Monforte, y el tramo desde la capital de Lemos hacia Ourense se muestra fácil de asumir una vez pasadas las curvas de Os Peares. Después, un largo tramo sin posibilidad de adelantar, lleva al conductor a la ciudad.
Una pintura vieja
Además de la situación del firme, los conductores que utilizan la N-120 de noche tienen que ser prudentes por la mala situación de la pintura. En el tramo de Biobra (en Rubiá) los trazos blancos están especialmente difuminados. La situación obliga a circular con especial precaución en los días de lluvia, y la conducción se convierte en casi un deporte de riesgo si, además, hay niebla.