En la capital hubo una procesión y en O Barco, misa multitudinaria
02 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los cementerios de toda la provincia atrajeron durante todo el martes, festividad de Todos los Santos, a miles de ourensanos que no dejaron de acudir a recordar a sus seres queridos. Por la mañana, en el camposanto de Santa Mariña el templo interconfesional estaba lleno de fieles que siguieron la misa del mediodía. Al acabar el acto litúrgico, dio comienzo una procesión hasta la zona donde se halla la fosa común. Una masa de personas salió del templo y siguió a la cruz procesional y al todoterreno en el que iba el servicio de megafonía. Otras personas se separaron y se fueron a otras calles para acudir a las tumbas de sus familiares.
El sol acompañó una mañana fresca en la que no dejaban de entrar vecinos, muchos de ellos portando centros florales. Una escena vista durante todo el día en todos los cementerios de la capital. «Para min este día non significa moito porque o recordo aos difuntos téñollo todos os días do ano», comentaba una mujer que entraba en el recinto con flores.
De visita
«Este día significa un recuerdo de la gente fallecida en la familia. Aquí tengo seres de mi familia política. El día lo pasaré visitando todos los cementerios donde tenemos familia y comentando los años que hace que fallecieron y otros recuerdos», explica María Dolores Castiñeiras.
En los cementerios de San Francisco y en As Caldas hubo sendos actos de celebración de la Palabra por la tarde.
La visita a los sepulcros fue una constante durante toda la jornada también en Valdeorras, donde las misas se sucedieron a lo largo del día. Una de las más seguidas fue la que se oficia en el cementerio municipal de O Barco. Cientos de personas acudieron puntuales a la cita con sus difuntos, en una tarde en la que la lluvia no apareció y el frío dio una tregua, siguiendo, en muchos casos, la celebración de magostos.
En O Ribeiro y O Carballiño los vecinos eligieron las primeras horas de la tarde para acudir al cementerio que destaca por el colorido del manto de flores que lo cubre para culminar hoy con la celebración de la jornada que recuerda a los Fieles Difuntos.