
La pastelería que abrió Iria García en O Carballiño cuenta con el apoyo de sus seres queridos y un motivado equipo
23 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El concepto de Ohana en la cultura hawaiana se adaptaba de modo idóneo a la culminación del sueño de Iria García Reinoso (O Carballiño, 1991): «Siempre me gustó la pastelería y me formé en la escuela de Vilamarín. Soñaba con montar algo en ese ramo y lo conseguí con la ayuda de la familia y de un equipo con el que siempre tuvimos muy buen rollo, que intentamos transmitir siempre a los clientes que nos visitan».
Y Ohana Bakery & Coffee, en la carballiñesa rúa Curros Enríquez, ya ha tenido tiempo de sorprender a más de uno de sus visitantes con su propuesta, sobre todo las más dulces. Junto a Iria, cuatro mujeres más se afanan en forjar un vínculo directo con los clientes que acuden a la llamada de una carta diseñada con mimo: «Nos basamos en el producto artesano. El 90 % de lo que tenemos es elaborado por nosotros. También hacemos tartas personalizadas y pastelería tradicional. Trabajamos además en nuestra variedad de cookies y en novedades que vamos incorporando según la temporada».
Durante todo el año también se nota la creatividad que dedican a su carta de zumos naturales: «No olvidamos los tradicionales, de naranja y las mezclas de cítricos, pero contamos con una opción veggie y pretendemos jugar siempre con alguna innovación».
Así, en el verano y cuando la temperatura lo permite, Ohana refresca su terraza con tés helados o frappé, que se incorporan al menú: «Quizás desciende un poco la clientela específica de la pastelería y crece la de cafetería. Llega más gente de fuera, aunque seguimos muy contentas con nuestro clientes del pueblo, que ya tenemos a fieles que nos animan a seguir esforzándonos».
Porque Iria le concede especial importancia al trato personal, incidiendo en esa vocación instaurada en las lejanas islas del Pacífico, donde extienden la familia a aquellos incondicionales que cooperan para cumplir objetivos: «Queremos mantener un buen ambiente y que la atención sea lo más amable posible». Y si es con un regusto dulce mejor que mejor.