CONTRAPUNTO | O |
01 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA derrota electoral está siendo de difícil digestión en el PP. Cuando se pensaba que para remontar tendrían que seducir a los jóvenes votantes, en Ourense hacen lo contrario. Después de haber mudado, sin ningún problema social, los nombres de Franco y José Antonio de las calles, el PP se opone ahora a quitar el de los franquistas secundarios. Un ejemplo claro de nostalgia e ideología.