CONTRAPUNTO | O |
10 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ES un síntoma. La carta del alcalde de Ribadavia a los emigrantes, omitiendo el partido al que pertenece (y que le dio cargos remunerados), parece una señal de alarma de lo que pueda ocurrir en las elecciones en el medio urbano. Teme que conflictos extra municipales dañen su trayectoria electoral. Por eso descalifica a los regidores, del PP, que le precedieron, y oculta el partido que le cobija.