Otro ejemplo de huelga inversora es el Consejo Superior de Deportes (CSD), dependiente de Educación, que no ha previsto realizar inversión alguna en el 2002. La actitud de este organismo, objeto de críticas incluso en ámbitos próximos al PP desde hace años, se suma a la parálisis de Educación, desde la salida de Rajoy del departamento. Pilar del Castillo no encuentra solar para el Archivo Histórico -el Concello le ofreció dos-, retrasa sus aportaciones al nuevo edificio del Museo alegando que el Prado tiene prioridad y, además, el Instituto del Patrimonio Histórico Español tiene que recurrir a Fomento para restaurar la Basílica de Santa María. Otro ministerio que no puede dividir su inversión por provincias es, paradójicamente, el de Administraciones Públicas. Este departamento asegura que tiene su crédito concentrado en el programa Administración Periférica del Estado que se distribuye «en función de la urgencia de las necesidades» y, por tanto, «no existe» en los presupuestos del 2002 «ningún importe inicial» para la provincia. Este mismo argumento es utilizado por Agricultura y Pesca, que tampoco tiene «inversiones individualizadas» en la provincia. Para este año, el departamento «se ha propuesto» una transferencia de créditos de 8.917.877 euros (1.483,81 millones de pesetas) para infraestructuras viarias de carácter rural «en la comunidad de Galicia».