«Para cuidarme, sólo trabajo»

María Conde pontevedra

PONTEVEDRA

Dice que su secreto para mantenerse en escena a sus 77 años es la dedicación. Amparo Rivelles, ahora en la piel de Miss Daisy, tiene lejos su retirada.

01 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace dos años que Amparo Rivelles estuvo en Pontevedra protagonizando la obra Los árboles mueren de pie, pero si algo recuerda la actriz de la ciudad del Lérez es el lejano rodaje de Los gozos y las sombras. «Todas mis escenas eran de lluvia y no llovió nada -ríe-. Fue todo lluvia de los bomberos»... Ahora vuelve al Pazo da Cultura para interpretar a Miss Daisy, «un personaje maravilloso, difícil, de los pocos que se puede encontrar una actriz de mi edad». Después de sesenta años en escena, Rivelles prefiere que le consideren una «buena actriz antes que una gran dama». -¿De dónde saca la energía para afrontar otra nueva gira con papel protagonista, que incluso le llevará a México? -Fíjate que no lo sé. Todavía no he logrado averiguarlo. Pero tengo las fuerzas. Me canso, lógicamente, porque esta es una función donde tengo catorce cambios de ropa, cuatro cambios de peluca, maquillaje... Es muy cansada, pero me fascina el personaje. Yo, para cuidarme, trabajo. Cuando no lo hago es cuando me siento peor. Respecto a lo de México, todavía no sé si iremos, porque es un viaje muy largo. Me gustaría pero me da un poco de miedo. -Ha comentado recientemente que si este fuera su último personaje estaría muy satisfecha ¿Ha pensado entonces en retirarse? -Todavía no me lo planteo, pero si fuera el último papel sería una despedida maravillosa. Espero que no lo sea, todavía tengo fuerzas para seguir. Y la verdad es que no pienso en retirarme. De momento, seguiré con la obra hasta marzo. Y después ya veré si encuentro algo que me vaya bien. Si no, me iré a mi casa. -Reconoce que Miss Daisy es bastante antipática. -Es una mujer que encaja la vejez divinamente, pero no acepta a un chófer de color. La obra comienza cuando ella tiene 72 años y acaba con 97. A lo largo del tiempo, se va acomodando a su edad y a su entorno y se va convirtiendo en una mujer tierna. -Queda clan Rivelles-Larrañaga para rato. -Creo que sí, que el futuro está garantizado. Mis sobrinos son muy jóvenes y tienen muchos años por delante. Así que creo que de momento el clan seguirá.