Empieza la cuenta atrás de Pontus Veteris, que celebra su decimoprimer cumpleaños de la mano de sus diseñadores más fieles
26 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?res, dos, uno... A las nueve y media en punto, ni un minuto antes ni otro después, los focos instalados en el recinto ferial de Pontevedra iluminarán como cañones el novedoso anagrama de Pontus Veteris. A partir de ahí, comenzará la fiesta a la que se sumarán caras muy conocidas de un sector nada frívolo, el de la moda, que en Galicia movió el pasado año más de tres mil millones de euros.Pero para que todo este listo, la infraestructura contratada por la Cámara de Comercio de Pontevedra, principal impulsora de la única pasarela de moda que se celebra en Galicia, lleva trabajando varias semanas.Nada menos que unas ochenta personas están echando toda la carne en el asador para que la decimoprimera edición de Pontus Veteris resulte perfecta. Si otros años la escenografía elegida para mostrar las creaciones de los grandes de la aguja y el dedal han sido motivos más bucólicos, como el otoño que sirvió de fondo para presentar las tendencias de la pasada temporada, este año han decidido reivindicar el arte con mayúsculas. Majange Pardo de Andrade, histórica coordinadora de este salón, explicó el lunes que un grupo de artistas están creando un escenario que lanza como mensaje más importante la defensa y el respeto por el arte. «Y es que la moda, también es arte», subrayó.Unas dos mil quinientas personas han sido invitadas por la Cámara a presenciar en vivo el desfile en el que Montoto, Charoa, Toypes y Florentino presentarán sus propuestas para la próxima temporada otoño invierno del 2003/2004. Se espera entre otras personalidades la presencia de varios empresarios del sector.