Análisis | Un proyecto de inevitable impacto
12 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«A buen entendedor, sobran palabras». Pues, Fernández Lores tendrá que echar mano del diccionario, porque el Ministerio de Fomento quiere que el Ayuntamiento concrete más su propuesta de circunvalación. Pese a las numerosas manifestaciones del alcalde, el departamento de Álvarez Cascos dice que no ha logrado aclarar cuál es la opción que plantea. La ronda urbana en torno a Pontevedra, la más deseada por el concejal de Urbanismo, César Mosquera, y por el equipo de gobierno del BNG, nunca existió oficialmente, ni siquiera en planos oficiales del Ayuntamiento. Y desde la oposición se interpreta que esta inconcreción se debe a que no quieren cargar con la responsabilidad política del impacto que tendrá cualquier recorrido por el que se opte. Hasta ahora, los apuntes que se han ido conociendo extraoficialmente sobre la ronda que quiere el Concello, más concretos que los que expuso ayer Fernández Lores, son los siguientes: Alejada de O Pino. El gobierno local cree que O Pino está saturado y temen que la futura ronda cree un efecto barrera, en el crecimiento urbano. Pretenden desviarla hacia Salcedo. San Amaro. El Concello cree que hay pasillos cerca del cementerio para pasar la circunvalación. Mourente. Se desconoce por donde puede ir la ronda que quiere Lores. Campañó-Alba. El Concello quiere que la ronda empate con el periférico Poio y la autopista AP-9.