15 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
?no de los testigos más concisos fue un pontevedrés que esperaba en una marquesina, a escasos metros del lugar del siniestro. Recordó que el coche de Abad Villamor trazó la curva sobre dos ruedas: «Venía muy deprisa y colisionó con tres vehículos -un Panda en el que viajaban las víctimas, un Land Rover y un Xantia-». Fue de los primeros en acudir al auxilio de los herido, pero el espectáculo dantesco con el que se encontró fue demasiado y tuvo que desistir al cabo de unos minutos. Antes de irse tuvo tiempo de ver al imputado, sentado en el arcén y preguntándose en voz alta: «¿Qué le ha pasado a mi coche?».