La huelga

| MERCEDES ESCAURIAZA |

PONTEVEDRA

PLAZA PÚBLICA

06 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LA DEL servicio de recogida de basuras es la huelga más impopular que existe. Salvo que a uno le pille un paro de controladores aéreos cuando por fin se ha decidido a hacer el viaje de su vida, la protesta de los operarios de limpieza pone una ciudad patas arriba y afecta a todos sus vecinos. Por eso, quizá más que con ninguna otra, es necesaria la colaboración. De las partes en conflicto para buscar una salida rápida que no nos tenga 24 días con las narices tapadas como en Granada -donde, casualmente ayer se desactivó la huelga que echó por tierra todas las previsiones turísticas de Semana Santa-. De los comerciantes, que deberían ser los más interesados en evitar que el entorno de su negocio se convierta en vertedero. De los vecinos, para que intenten alimentar lo menos posible contenedores saturados como si nada pasara. ¿Y el Ayuntamiento? No sé, pero por privatizar un servicio público uno no se convierte en Pilatos.