Praza da Ferrería El Café Moderno acoge desde ayer tres exposiciones en la que la banda diseñada se convierte en protagonista absoluta, mientras Cogami inauguró su primer quiosco
04 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El cómic está considerado desde hace mucho tiempo y por derecho propio como un arte. Ya no es, como antaño, una cosa de niños. Consciente de esta realidad, el Café Moderno acoge desde ayer tres exposiciones muy diferenciadas en la que la banda diseñada se erige en protagonista absoluta. Hall de entrada La primera de las muestras, en el hall de entrada del Café Moderno, es un pequeño homenaje a todos los que hicieron posible que la publicación BD Banda se alzase con el trofeo al mejor fanzine editado en España en el último salón del cómic de Barcelona. Ocho paneles muestran el trabajo de varios de los artistas que colaboran con el proyecto ideado por Kiko da Silva y Xermán Hermida. Sala de conferencias Además del Concello de Pontevedra y del Colegio de Arquitectos, en una de las tres exposiciones colabora el Colegio de Arquitectos de La Rioja. En ella se demuestra que la influencia de los cómics en la arquitectura, y viceversa, en mucho más estrecha de lo que cabría esperar. Se trata de un viaje por el tiempo y el espacio en el que legendarios personajes de la banda diseñada ilustran una determinada época histórica. Así, nada mejor que Astérix para dar a conocer las maravillas de Egipto o Roma, o Blueberry para escenificar el oeste americano, o Los Cuatro Fantásticos y Little Nemo para hacer los propio con la prototípica ciudad norteamericana de la actualidad. Pero también es un viaje al futuro, con Akira y su apocalipsis postnuclear, y al interior de las viviendas, para lo que no hay mejor anfitriona que un icono del erotismo como Valentina o, en el lado opuesto, las eternas solteronas de Las hermanas Gilda. El último panel es un pequeño compendio de arquitectos de papel y tinta, caso de Numerobis o Anguloagudus, en Astérix, o el Jacinto Pi que protagoniza Vidas ejemplares de Pachi. La tercera muestra es un extracto de una de las obras maestras de Miguelanxo Prado. Las páginas reproducidas de A mansión dos Pampín no necesitan el soporte de bocadillos o texto para denunciar el feismo urbanístico tan presente en algunos puntos de Galicia. Nuevo quiosco La Confederación Galega de Minusválidos abrió ayer su primer quiosco en la plaza de Galicia, al lado de la parada de autobuses, dotado con servicios higiénicos para personas discapacitadas. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y la concejala Margarita Castejón, estuvieron presentes en el acto de apertura como una muestra más de la colaboración del Concello con este colectivo en su política de accesibilidad e integración laboral.