Praza da Ferrería El PP sitúa hoy la presentación de Núñez Feijoo como candidato al congreso del PP en el «Teatro Real» de Pontevedra. Santa María ya había sido catalogada como catedral
17 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Pontevedra tiene una nueva sede que sumar a la lista de edificios culturales. Nada menos que un Teatro Real. No lo digo yo, sino el Partido Popular, que sitúa en este escenario el encuentro que mantendrá esta tarde Alberto Núñez Feijoo con la militancia -¡«en A Coruña»!, también lo dice- para presentarse como candidato al congreso del PP. Eso sí, no dice la ubicación exacta del inmueble, así que bromas aparte, damos por sentado que «realmente» se está refiriendo al Principal, para que ningún afiliado se despiste. La cita es a las 20.30 horas, para más señas, y está prevista la asistencia de Teresa Pedrosa y Rafael Louzán. El Teatro Real no es el primero ni será el último de los edificios virtuales atribuidos a Pontevedra. No hace mucho el propio Ministerio de Fomento, entonces dirigido por Francisco Álvarez Cascos, convirtió en catedral la basílica de Santa María la Mayor, para otorgarle la financiación de las obras de rehabilitación interior con cargo al 1% cultural. Entonces el ministro de Cultura era el pontevedrés Mariano Rajoy, así que el temilla tiene como más enjundia todavía. Pero no se vayan, que aún hay más. Hasta la prestigiosa revista National Geographic ha caído alguna que otra vez en lapsus por escrito. El último en septiembre, cuando los tomos sobre Galicia editados por la publicación arrebataban a Pontevedra nada menos que 22.000 habitantes para dejar su población en 56.549 personas, amén de crear un verdadero polvorín en O Salnés gracias a unas cuantas afirmaciones, como la de situar la cuna de Valle-Inclán en A Pobra en lugar de Vilanova. Otra revista, Turespaña, reproducía el pasado verano el municipio de Marín en un plano de situación como una aldea del interior de Lalín. Para nota. Las prisas también le jugaron una mala pasada al propio presidente provincial, Rafael Louzán, quien el pasado año, mientras presentaba un programa turístico basado en las calzadas romanas del Itinerario Antonino se refirió a una «vía romana do século XIX». No es que el Imperio llegase a tanto, en realidad el popular quería aludir a la vía romana XIX, la calzada en la que está el origen de Pontevedra. Vaya por delante que nadie se libra de tener algún que otro lapsus, empezando por uno mismo. Ahora bien, teniendo catedral y Teatro Real, no se extrañen si algún día de estos alguien sitúa en Pontevedra un Palacio de Oriente. Y yo que lo vea.