?a forma en que cada grupo político se enteró del requerimiento y el uso dado a esta información fue uno de los puntos estrella del pleno. Los populares no dejaron de recordar, en casi cada intervención, que el BNG era conocedor y poseía el escrito de la Xunta varias horas antes de que el equipo de gobierno lo supiese a través de un fax que Urbanismo remitió al Ayuntamiento a las 13.04 horas del jueves. Catalina González aseguró que esta situación dejaba ver prácticas procedentes más propias de un régimen dictatorial que de un grupo democrático, y llegó a acusar al PSOE y al BNG de querer impedir que Sanxenxo recibiese el fruto de las gestiones urbanísticas del equipo de Martín. Por su parte, el nacionalista Fernández Lores aseguró que ellos no llegaron a tener el informe hasta después de que lo hizo el equipo de gobierno y le espetó a Martín que el problema lo había originado el PP y no el BNG por la forma en que se habían aprobado hasta entonces los convenios.