¿Qué ocurrió con Mugartegui?

M. Escauriaza / E. Larriba PONTEVEDRA

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Crónica | Las claves de un desencuentro El palacete que el Concello de Pontevedra cedió a la antigua Consellería de Agricultura no pudo acoger el miércoles la primera visita de Touriño como presidente

02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?n Pontevedra no hay más polémicas ni más tensiones políticas que las que monta el PP o las del loro Ravachol. Veinticuatro horas después de la primera visita no privada de Emilio Pérez Touriño desde que es presidente de la Xunta, los socios de gobierno municipal se emplearon ayer a fondo en disimular sus tensiones internas. «Eu creo que aquí hai unha falsa polémica alimentada non sei por quen, quizá polo partido en discordia que é o PP», apunta la portavoz socialista Teresa Casal, que estuvo ausente por motivos familiares de la comitiva que acompañó al presidente del Gobierno gallego el miércoles de ceniza. «Touriño viu como presidente da Xunta en visita institucional para inaugurar a piscina olímpica, e logo -añadió- fixo un paseo familiar como secretario xeral do PSdeG-PSOE con cargos e militantes do partido». Casi como la santísima trinidad. Casal coincidió con Lores en que esta segunda parte de la visita de Touriño no fue institucional, sino un acto de partido, eludiendo así una polémica que no pasó desapercibida. «O presidente ten todo o dereito a pasear polo centro de Pontevedra», lo que nadie cuestionó. «A min non me invitaron porque era algo partidario», aclaró. ¿Pero cuáles son las diferencias entre el BNG y el PSOE a propósito de esta visita? ¿Quizás a Lores le molestó la intención inicial de la familia socialista de organizar al presidente un ágape en Mugartegui? Con el patrimonio del Bloque hemos topado. Resulta que hablamos de un edificio municipal cedido para sede de la D. O. Rías Baixas a la antigua Consellería de Política Agroalimentaria, ahora reconvertida en Medio Rural, el departamento que dirige el nacionalista Suárez Canal. Un inmueble, pendiente de inaugurarse como tal sede vitivinícola. Lores no estaba dispuesto a que Touriño atrajese los flashes por segunda vez en una misma tarde. La primera, en una piscina en la que la financiación de la Xunta ha sido hasta el momento pacata. Firma en el libro de oro Habrá que esperar a Touriño se decida a hacer una visita institucional al Concello de Pontevedra como la que ya hizo en septiembre su vicepresidente, Anxo Quintana. Quizás así Miguel Anxo Fernández Lores le dará la misma oportunidad de firmar en el libro de oro, pisar la alfombra roja y pasear sin la nocturnidad del miércoles.