Crónica | Vilagarcía reúne a casi dos mil jugadores de billar pool En el billar no es imprescindible el ambiente cargado, ni el güisqui, ni las apuestas. Es más, en el campeonato gallego incluso hay quien se lleva al bebé y al perrito
11 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?os aficionados aseguran que lo que ellos hacen poco tiene que ver con la imagen que de este juego dan Paul Newman y Tom Cruise en el cine. En las competiciones de la Asociación Gallega de Billar Pool no hay apuestas ni se trata de emular el ambiente de La Vegas, aunque sí hay apetecibles premios por los que vale la pena sudar la camiseta. La camiseta y los tacos son los elementos diferenciadores de estos deportistas de guante blanco a la hora de entrar en el recinto ferial de Fexdega. Cada equipo luce su color y su marca a la espalda, casi siempre la del bar en la que se encuentran por las tardes con el tapete verde. El billar hace tiempo que ha dejado de ser sólo cosa de hombres. Las mujeres y los niños también se apuntan al juego y en Galicia suman ya unos 5.000 federados. En Fexdega, medio centenar de mesas copan la parte central del pabellón. Se oye música ambiente de fondo, pero suficientemente baja como para que se escuche el sonido de los tacos al golpear la bola. Los jugadores y el público apenas hablan. Se precisa concentración y las únicas licencias al entusiasmo que se permiten cuando han conseguido una buena marca son un apretón de manos o un choque de palmas. Los que han acabado la partida reponen fuerzas en la cafetería viendo el espectacular tenis de Nadal o las últimas noticias del Mundial. Al otro lado del pasillo, la zona de moqueta se abre al público mostrando una espectacular vitrina con 64 relucientes trofeos. Hay muchos premios -en metálico se repartirán 66.000 euros- porque también son muchos los jugadores y las modalidades que reúne el campeonato gallego: casi dos mil jugadores procedentes de las cuatro provincias gallegas buscan colarse en las finales de individuales, parejas, mixtos y por equipos. Los mejores pasarán a la segunda ronda que se celebrará el próximo fin de semana, también en Vilagarcía, coincidiendo con la celebración de la Liga nacional de selecciones autonómicas en la que Galicia parte como una de las favoritas. La capital arousana se consolida así como uno de los referentes para los billaristas, después de albergar tres años consecutivos competiciones de este tipo. No sólo es una oportunidad para los aficionados, que pueden ver en acción a los mejores tacos de forma gratuita e ininterrumpidamente hasta la medianoche. También lo es para la ciudad. Según las estimaciones de Fexdega, las competiciones del 2005 supusieron un impacto económico para la comarca de 1.600.000 euros. Las cuentas de este año todavía están por hacer.