Vivenda obligará a devolver las parcelas que permanezcan tres años sin edificar

La Voz

PONTEVEDRA

26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuatro de cada diez superficies para uso empresarial que hay en Galicia están sin ocupar. Tras el dato se esconde una red de especulación que ahora pretende atajar la Consellería de Vivenda e Solo, el departamento de la Xunta que se encarga de la gestión de suelo industrial. La primera medida fue presentada el pasado mes de diciembre por la consellería y pretende, entre otras cosas, recuperar las parcelas que permanezcan tres años sin edificar. Antes de la venta, los compradores deberán explicar a qué fin se destinará el suelo. En el plazo de un año tendrán que haber solicitado ya la licencia de obra y comenzar la construcción en los tres años siguientes. Además, para blindar el suelo, las instalaciones que acabe albergando sólo se podrán emplear para la actividad para la que fue adquirida la parcela. El incumplimiento de las condiciones obligará a devolver el solar a al Administración, que se hará con él al precio original menos una penalización del 20%, que se aplicará al propietario por no desarrollar el proyecto. Demanda espectacular La filosofía es clara: evitar que particulares se lucren aprovechándose de unas zonas en las que la Administración invierte gran cantidad de dinero en urbanización y acondicionamiento de los terrenos. «Non podemos permitir a obtención de plusvalía polo mero feito de segundas transmisións desas parcelas», argumenta la conselleira de Vivenda, Teresa Táboas. Entretanto, la demanda de suelo continúa siendo espectacular en la provincia de Pontevedra. Cuando aún faltan dos años para su apertura, cien firmas han agotado ya la totalidad de la oferta de suelo del mayor polígono industrial de Galicia. El puerto seco de Vigo, que se construye actualmente en Salvaterra, ofertará una superficie de 4,1 millones de metros cuadrados. Una superficie que multipolica por diez la del actual polígono de O Campiño y que precisaría a día de hoy un 10% más de terreno para hacer frente a la avalancha de peticiones de los empresarios. Con unas cifras más modestas, en el polígono de Fragamoreira, en Poio, donde Xestur diseña una superficie de 400.000 metros cuadrados, las demandas de los empresarios cubrirían ya una inexistente oferta de 700.000. Pontevedra devora todo el suelo industrial que se genera. No en vano, entre 1995 y el 2005 sólo se desarrollaron por iniciativa pública en la provincia 1,8 millones de metros cuadrados de suelo industrial, frente a los 4,3 de A Coruña, los 2,1 en Lugo o los 1,9 millones de Ourense.