Hace quince años que se unieron bajo el lema de que «no hay Enrique malo», y desde entonces, como dice Enrique Folgar, «han aparecido muchos buenos». Hasta una treintena de Enriques se volvieron a juntar este pasado sábado en el Hotel Comercio, que dirige Folgar, en su convención anual, que se celebra cada 14 de julio. Y todo porque con anterioridad la efeméride de San Enrique se celebraba el 15, mientras que ahora se pasó al 13 de julio, «así que nosotros, ni con unos ni con otros, el 14 para que no haya problema». Todo empezó entre un grupo de cinco amigos, que decidieron hacer la primera xuntanza y hoy, ya son varios los que se traen a sus hijos, aunque en este caso no todos se llaman de igual forma. Los comensales dieron el sábado buena cuenta de un exquisito menú a base de nécoras, vieiras y cigalas de primero, jarrete asado con pimientos de Arnoia rellenos, postre y vino, en una mesa que, como siempre, presidió la imagen del santo. La celebración sirvió también para recordar a algunos miembros de esta peculiar peña que no pudieron asistir en esta ocasión. «Nos vemos muy a menudo -añade Enrique Folgar- pero conjuntamente sólo hacemos este acto al año. Viene también gente de otras zonas, como Marín». Los que el sábado también se reunieron para compartir mesa y mantel, aunque en este caso una cena, fueron los peñistas pontevedreses. Alrededor de quinientos, pertenecientes a unas 36 agrupaciones, participaron en la iniciativa organizada por la coordinadora de peñas en la plaza de toros, que resultó un tremendo éxito y se prolongó hasta entrada la madrugada. La lluvia obligó, eso sí, a modificar la colocación de las mesas, que finalmente se dispusieron en círculo, bajo la lona que cubre el coso de San Roque. Después del cátering servido por el restaurante Mochi de Vilaboa, los asistentes -que como es lógico acudieron ataviados con sus respectivas camisetas de peña- disfrutaron de la actuación del cantante Raúl y de una proyección de vídeo sobre el viaje que realizaron recientemente a la finca toledana del propietario de la plaza, Eduardo Lozano. Allí participaron en una capea junto a Sebastián Palomo que, como saben, será el primer novillero que se convertirá en matador en la plaza pontevedresa el 4 de agosto. En el transcurso de la cena, los peñistas también entregaron una metopa de recuerdo al anterior presidente de la coordinadora, Eulogio Vázquez. Y la fiesta terminó con el baile y juego de luces de la discoteca móvil Veteris. Al hilo de esta celebración, uno de los portavoces de la coordinadora, Juan Riveiro, destacó que la idea del colectivo es volver a organizar la Semana Cultural Taurina, aunque en el mes de marzo en lugar de agosto como venía siendo tradición. «Agosto es una temporada mala si queremos traer algún torero, en cambio en marzo están más libres», comentó. Hay otro proyecto aún más ambicioso, que sería montar otra capea, esta vez en la plaza de Pontevedra y también acompañada de comida y sobremesa, al igual que la celebrada en la finca de Lozano. Por cierto que este último excusó su asistencia a la cena, a la que estaba invitado, aunque sí acudió en representación de la plaza su gerente, Pedro Rivas Fontenla. Éxito pontevedrés en los Xogos do Eixo Atlántico Quedan sólo unas semanas para saber si Sebastián Palomo triunfará en su debut como matador en el coso pontevedrés, pero quienes sí ya lo han hecho son los miembros de la expedición local que compitieron en los Xogos do Eixo Atlántico que se celebran en la ciudad de Vila Nova de Gaia (Portugal). En la jornada del sábado, los jóvenes atletas ya habían conseguido un oro, en balonmano, y varios bronces, por ejemplo en salto de longitud femenino, y también en las carreras de 100 y 400 metros de atletismo para discapacitados. En fútbol, finalmente el equipo pontevedrés perdió la medalla de bronce ante el conjunto de Guimaraes, y quedó en cuarto lugar, mientras que en baloncesto femenino las deportistas quedaron de sextas. Menos suerte tuvieron los equipos de baloncesto masculino y el de volei playa, que quedaron eliminados en las primeras rondas. Pero ya se sabe que lo importante es participar, y sobre todo en esta cita, que congrega a más de mil jóvenes de Galicia y Portugal que aprovechan la cita para conocerse y entablar amistad.