El sustituto de López Escudeiro depende del pacto con el PSOE

María Conde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

La concejala fue nombrada ayer delegada provincial de Cultura El ex edil nacionalista Miguel Vázquez Plaza vuelve a acceder al gobierno local

19 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

l nombramiento de María Xesús López Escudeiro como delegada provincial de Cultura, que hizo efectivo ayer la consellería, obligará a Fernández Lores a hacer reajustes en su actual gobierno en minoría, aunque el alcalde evitó ayer pronunciarse sobre quién asumirá las responsabilidades que tenía la concejala, Cultura, Educación, Normalización Lingüística e Igualdade. En todo caso, el titular definitivo del área de Cultura dependerá de cómo se resuelva el pacto de coalición con el PSOE. En un primer reparto que estuvo sobre la mesa de negociación, los nacionalistas intercambiaban con los socialistas Cultura y Fiestas por Bienestar Social. No obstante, sigue siendo una cuestión abierta en la renegociación del cogobierno. La marcha de López Escudeiro abre de nuevo las puertas del Ayuntamiento al ex edil Miguel Vázquez Plaza, que fue de número 8 en la lista del BNG y que en el anterior gobierno de Lores se ocupó del área de Obras. La todavía concejala hará efectiva su renuncia como tal en el pleno que se celebrará esta mañana en el Teatro Principal. Su nombramiento se prevé que salga publicado hoy en el DOG y el lunes tomará posesión en Santiago del cargo de delegada provincial. María Xesús López Escudeiro es catedrática de francés en el IES A Xunqueira I de Pontevedra y ha desempeñado responsabilidades de gobierno desde el año 2002, cuando la marcha de Salomé Álvarez del Concello por la incompatibilidad de su cargo con el de vicepresidenta de la mesa del Parlamento gallego hizo que accediera al gobierno local. Desde ese año al 2003 ejerció de edil de Educación y Muller. Sustituta de Bará Dos años después volvió al Concello, también para sustituir a Luis Bará cuando éste fue nombrado director xeral de Creación e Difusión Cultural de la Xunta. Desde entonces ha ocupado el cargo de concejala de Cultura y Normalización Lingüística. La edila reconoció ayer que cuando le propusieron la delegación, hace unos diez días, le costó tomar la decisión «porque eu nunca me plantexei nin ir nos primeiros postos nas eleccións municipais nin ter cargos políticos». «Identifícome coa ideoloxía do BNG -añadió- pero sempre como unha persoa de base». Agregó que para ella, el Ayuntamiento ha sido una gran escuela y destacó que además podrá seguir trabajando en el mismo área. «Non cabe duda que traballar no Concello axuda moito -apuntó-, sobre todo a desenvolverme no mundo das asociacións culturais, bibliotecas, museos, etcétera». Y también hizo gala de su modestia diciendo que «quen venga, o fará mellor ca min».