La viuda y el hijo del regente del café La Marquesina recibieron ayer el cariño de los industriales del sector
30 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.lalíN | La carballeira de Montserrat en Donramiro es desde hace una década escenario cada 29 de julio de la fiesta de la hostelería lalinense. Una romería en honor a la patrona, Santa Marta, que cumplió ayer su décimo cumpleaños y que sirve también de fecha clave para cada año homenajear a un tabernero insigne.
En esta ocasión el acto estuvo dedicado a título póstumo a Domingo López Fernández que durante varias décadas regentó el café La Marquesina de Lalín. Un establecimiento que los organizadores señalaban como una de las cinco cafeterías de la historia de la localidad por la que pasaron insignes escritores, poetas, feriantes, catedráticos y médicos.
Otero Pedrayo
Personajes de la talla de Ramón Otero Pedrayo que viajaba en Castromil y paraba en el local, como el resto de los pasajeros a tomarse un café en las mesas de mármol de este café cantante. La mujer de Domingo López, Ovidia Martínez Mondelo y su hijo, Mario López, recibieron ayer el cariño de los hosteleros lalinenses un cuadro como recuerdo de la fecha y un ramo de rosas rojas.
La fiesta se celebró a la sombra de los robles centenarios. Amalio González Moure, como portavoz de la organización, realizó una reseña de la vida del homenajeado que nació en 1917 en la localidad lucense de Montefurado y que iba para carbonero, ferroviario o Guardia Civil pero acabó siendo, dijo «un dos hosteleiros que darían fama o Deza e a Lalín».
Domingo López regentó La Marquesina desde finales de los años 40 a la década de los 70 y falleció en las Navidades de 1983. Sus amigos recordaban ayer la fama de sus bocadillos con más fundamento de lo habitual, los chatos de Sansón con aguardiente. El local vivió actuaciones memorables de cabareteras, magos y representaciones teatrales, la invasión de las fuerzas del orden en busca de los huidos en los tiempos del wolframio, el bum del cine cuya taquilla estaba en la cafetería que era lugar de paso para la sala de proyecciones. Un café de tertulia, de partidas, de paso obligado para todos los viajeros que recalaban en la capital dezana.
Los hosteleros honraron ayer a su patrona con una comida a base de empanada, pulpo, langostinos, mejillones, carne ó caldeiro, chorizos, postres y licores acompañados de la música de la Nova Banda de Vilatuxe y los grupos Nebraska y Lazos.