Exposición en Lérez. No son exactamente mil historias de amor pero sí que hay unas cuantas en la exposición inaugurada ayer en el Monasterio de Lérez. Bajo el título de De mil amores se exhiben 112 fotografías de bodas de vecinos de la parroquia y diversos objetos relacionados con los casamientos. Tampoco faltan testimonios de alguna que otra boda de oro y de los convivados a los convites en una crónica social de esta parroquia. No son fotos recientes, sino que son desde finales del siglo XIX a mediados del pasado. Se trata de la tradicional muestra que anualmente celebra la Asociación Sociocultural Cedofeita de Lérez, cuyo presidente, Xosé Álvarez Castro, expresó su gratitud a los vecinos por la aportación de fotos y objetos para esta muestra, y también al párroco Crisanto Rial, que cedió las incomparables instalaciones del Monasterio de Lérez. Hasta allí se acercó ayer el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, para inaugurar la exposición, que podrá visitarse hasta el próximo lunes, día 6, de 11 a 14 horas y de 19 a 22 horas, con entrada totalmente libre.
«A vella Moureira». Otro amor bien distinto, en este caso por su barrio, se vivió ayer en la doble presentación del libro A vella Moureira, del arquitecto Rafael Fontoira Surís. El local de la asociación de vecinos San Roque se quedó pequeño para acoger a todos los vecinos del barrio y pontevedreses que se quisieron sumar a este acto. El autor subrayó el maltrato sufrido por «un barrio que cheira a mar, a océanos e a sardiñas» y que es la verdadera cuna de Pontevedra. El libro efectúa un repaso por un barrio que tuvo de todo, desde astilleros y puertos, pesquero y de mercancías -uno de los más importantes de España por el que se exportaban anualmente 200.000 ducados de oro de vino y 150.000 de sardinas en salazón-, hasta fábricas de todo tipo, incluida la de Pazó, «onde se facían os mellores motores de barcos do mundo», según subrayó Fontoira. Fuentes, lavadero, molinos, casa de baños, cuartel, plaza de toros y hasta el «barrio de señoritas» más importante de toda Galicia no faltaron en A Moureira, que también fue cuna de grandes almirantes y marinos, como los hermanos Matos, Paio Gómez Charino, Juan de Novoa o Sarmiento, el piloto de La Pinta que equivocó el rumbo y arribó en Baiona a la vuelta del descubrimiento de América, los Hermanos Nodales y los Gagos de Mendoza y otros muchos. E incluso cuenta con un pirata, el famoso Benito Soto.
Maqueta. En la presentación matinal llevada a cabo en la Diputación, cuyo servicio de publicaciones edita la obra, el presidente Rafael Louzán se comprometió a financiar de una maqueta que permita visualizar como era A Moureira originariamente, antes del desastroso crecimiento que sufrió. Y Fontoira apuntó que todavía queda, arquitectónicamente, mucho que conservar, como varias casas de origen medieval y del XVI en Xan Guillerme, Campo do Boi o A Galera, o el molino y el lavadero do Peilán que se podrían reconstruir. El libro, del que se editaron 2.000 ejemplares, ya está a la venta en las librerías de la ciudad.