La protesta al final de la sesión diluyó un debate político en el que el guión estaba escrito previamente
22 sep 2007 . Actualizado a las 03:21 h.El pleno extraordinario sobre el proyecto de ampliación de Montecelo acabó con una monumental bronca dirigida por el colectivo de afectados a los concejales del PSOE y, más concretamente, a la portavoz socialista Teresa Casal. A la salida, ésta tuvo que soportar un auténtico acoso por parte de algunos vecinos más exaltados en el camino entre el Teatro Principal y el Concello. Frustrados por el resultado de la votación en el pleno -como estaba previsto, BNG y PSOE votaron contra la proposición del PP de paralizar el proyecto de ampliación-, alguno de los que protestaban llegó a llamar «borracha» y «mentirosa» a Casal y a recriminarle que no les haya recibido porque «por las tardes no está en condiciones».
El lamentable incidente no pasó a mayores por la presencia de varios efectivos de la Policía Local, que protegieron la integridad de la portavoz socialista en su periplo hasta la Casa Consistorial. Durante todo el tiempo, Teresa Casal estuvo secundada por sus compañeros José Antonio García Lores, Antón Louro y José Valcárcel, mientras otra concejal socialista, Celia Alonso, trataba sin éxito de hacer entrar en razón a los manifestantes.
Abucheos
La bronca comenzó nada más terminar el pleno, que apenas duró una hora. En cuanto el alcalde levantó la sesión, comenzaron a escucharse abucheos desde el público, y algunos de los vecinos se levantaron de sus butacas y exteriorizaron su enfado con gritos a los concejales el grupo de gobierno. «Esto es puro teatro», «no hay derecho», «seguimos esperando a que Teresa Casal nos reciba», o «parece mentira, es una vergüenza» fueron algunas de las proclamas que secundaron los afectados.
Los vecinos fueron abandonando el Teatro, pero se congregaron fuera. Allí, increparon al alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, cuando éste salía del recinto. Pero la bronca mayor estaba reservada para Teresa Casal, una de cuyas intervenciones en el debate ya había sido interrumpida por el público asistente. Le recriminaban que, sin haber accedido a recibirles, asegurara en el pleno que intentará que los afectados por las expropiaciones para ampliar Montecelo reciban compensaciones justas.
En cuanto la portavoz socialista piso la calle, el tono del griterío se elevó varios decibelios. Louro, Valcárcel -que vivía un auténtico papelón, ya que es vecino de Mourente- y García Lores arroparon a su portavoz, que mantuvo el tipo hasta el Concello. La comitiva integrada por socialistas, policías locales y vecinos cada vez más exaltados subió por la calle Churruchaos hacia la plaza de España. Fue en ese trayecto cuando se vertieron los insultos hacia la portavoz del PSOE. Los concejales accedieron a la casa Consistorial, la policía impidió el paso a los vecinos y éstos, que ya eran unos cuarenta, se concentraron en la Plaza de España, donde reiteraron los gritos de «mentirosos», «queremos que se nos escuche» y «el pueblo unido, jamás será vencido».