El pleno de la Diputación provincial se pronunció ayer en favor del paso por el norte de la provincia de la futura autovía A-54 Santiago-Lugo. El alcalde de Lalín, Xosé Crespo (PP), calificó de «tremenda cacicada» el cambio de trazado y volvió a atribuir la responsabilidad del mismo al secretario de Organización del PSOE, José Blanco, tras recordar que era de Palas de Rei. El socialista Emilio González señaló que la modificación contaba con todos los avales técnicos. Al final, la moción de protesta obtuvo los votos a favor del PP y en contra del PSOE y el BNG.
El texto promovido por los populares señala que la A-54, de 88 kilómetros de longitud y con un presupuesto de 313 millones para su ejecución, discurría en el trazado inicialmente previsto por Agolada en un tramo de 3,4 kilómetros. «Posteriormente, Fomento variou o proxecto de tal xeito que agora a traza proposta como definitiva achégase, sen xustificación técnica solvente, á vila lucense de Palas».
Crespo recordó que el trazado inicial se derivaba del desfavorable impacto que provocaba la vía en la Serra de Careón y señaló que, en su día, los alcaldes de la zona de A Coruña afectados por el desvío hacia Agolada eran del PP y, sin embargo, prevaleció el criterio de los técnicos. También dijo que no se trataba de una petición localista, sino que estaba apoyada por la práctica totalidad de los concellos de la zona de Deza.
La Diputación, que pide volver al recorrido inicialmente previsto por Agolada, destaca igualmente la importancia del acercamiento de esta vía a la provincia de Pontevedra para ir construyendo un eje Vigo-Pontevedra-Lalín-Lugo-Asturias.
Revisado por los técnicos
Estos argumentos no convencieron al portavoz del PSOE, Emilio González, quien señaló que el impacto será menor siguiendo el trazado de la actual carretera Santiago-Lugo en el tramo Arzúa-Palas, salvo un pequeño rodeo para evitar el LIC de Careón. González señaló que, si el anterior trazado contaba con el aval de los técnicos de Fomento, el actual tiene el visto bueno también de Medio Ambiente.
Crespo replicó a González que la vida «evoluciona» y que no había que seguir obligatoriamente el trazado de la carretera vieja. Por su parte, César Mosquera (BNG) se pronunció en contra de la construcción de la autovía Santiago-Lugo y a favor de convertir en autovía la Santiago-Teixeiro-Guitiriz para conectar con la A-6 y la autovía del Cantábrico.