Una sesión que se aparcó por consenso en el 2000

La Voz

PONTEVEDRA

El debate sobre el estado del municipio renace tras ocho años enterrado en el reglamento municipal. El 14 de junio del 2000, PP, BNG y PSOE consideraron por unanimidad que los plenos ordinarios eras un instrumento suficiente para fiscalizar la gestión del gobierno municipal.

Los entonces portavoces de los tres grupos municipales, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), Roberto Taboada (PSOE) y Juan Luis Pedrosa (PP), respaldaron la propuesta de este último de su eliminación definitiva. La entrada en vigor de la nueva Ley de la Administración Local hacía innecesaria su continuidad. Fue el propio PP quien facilitó su supresión con la propuesta de Juan Luis Pedrosa.

En los años en los que se mantuvo vigente, contó con el amparo del Reglamento Orgánico de la Corporación. El impulso de su creación, durante el mandato de Rivas Fontán, corrió a cargo del BNG, que pretendió convertir la sesión plenaria en la más importante del año. Sin embargo, en los diez años en que estuvo vigente, no logró eclipsar al debate de los presupuestos.

Cuando en el 2005 se elaboró el nuevo Reglamento Orgánico de la Corporación Municipal, los tres grupos dieron carpetazo por unanimidad a un asunto que ahora vuelve a la agenda política municipal de la mano de Telmo Martín.