Bueumostra abrió ayer sus puertas con la participación de 75 expositores y el objetivo de superar las 15.000 visitas
25 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El tráfico no solo afecta a las ciudades. La localidad turística de Bueu no escapó ayer al colapso circulatorio y ni la directora xeral de Comercio, Ana María Rúa, ni el vicepresidente de la Diputación, José Enrique Sotelo, llegaron puntuales a la inauguración de la novena edición de la Bueumostra.
El acto oficial arrancó a ritmo de gaitas y con 25 minutos de retraso. El encargado de abrir los discursos fue el presidente de la Federación de Comerciantes e Industriais do Morrazo (Fecimo), Xosé Bangueses. El dirigente de la entidad agradeció la implicación de los patrocinadores -Consellería de Innovación, Diputación, Caixanova y Concello- porque sin su respaldo no sería posible realizar la feria. «Os expositores só cubren o 20% do que custa esta infraestrutura», subrayó.
El alcalde de Bueu, Félix Juncal, remachó que Bueumostra es para sus participantes «unha oportunidade de negocio que vai máis alá dos catro días que dura». El regidor aludió a proyectos que están en marcha y que supondrán «un apoio para o comercio» como la mejora de espacios públicos, nuevos equipamientos e infraestructuras y mejor funcionamiento de los servicios municipales. También citó el polígono empresarial de O Morrazo.
Juncal Novas prometió un nuevo emplazamiento para la Bueumostra porque «estas instalacións teñen data de caducidade» y agradeció la colaboración del Club Deportivo Bueu para ceder las instalaciones del campo de fútbol para la feria.
Antes de recorrer los 75 expositores de más veinte sectores de actividad, Ana María Rúa destacó la aportación del comercio a la dinamización de los municipios. «Unha vila sen comercio é un deserto», dijo.
En la comitiva de autoridades había varios diputados nacionalistas y ediles de las corporaciones de Bueu y Moaña. No hubo representación del PP local, que el miércoles por la noche abandonó el pleno de presupuestos denunciando el escaso margen dado por el equipo de gobierno para revisar las cuentas.
Desde ayer y hasta el domingo la feria intentará superar las 15.000 visitas del 2007 en los 6.000 metros de exposición. El horario es de 11 a 14 y de 17.30 a 23 horas. Hay servicio de seguridad, cafetería, aseos y párking. La entrada es de 1 euro.
Ayer tampoco faltó la polémica. Muebles Cobas y De Sueño aseguraron a La Voz que no acudieron esta vez a la feria porque no se respetó la ubicación de años anteriores ni les convencieron las explicaciones.