Begoña, Paloma, Gemma y Silvia, jugadoras del Leis, aún celebran el subcampeonato del Mundo de fútbol sala logrado con Galicia
14 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El dream team del fútbol sala femenino nacional tiene raíces pontevedresas. Begoña, Paloma, Gemma y Silvia hicieron historia el domingo 5 de octubre en Reus al catapultar a la selección gallega al subcampeonato del mundo de la especialidad. Solo Cataluña y sobre todo el cansancio acumulado durante todo el torneo pudieron romper el sueño de levantar la copa.
Las cuatro pueden presumir de haberse hecho estrellas jugando en la ciudad y sus alrededores. Todas comenzaron a jugar a una temprana edad. Begoña fue una de las más precoces al empezar a darle patadas al balón a los diez años en el colegio. Poco después siguió su formación en el Covsa, mientras que Paloma, Gemma y Silvia lo hicieron en el Quiroga. El encuentro se produjo hace cinco años cuando esos dos equipos se fundieron para vida al Leis Fútbol Sala. Ahora aspiran a proclamarse campeonas de liga de Primera Nacional y lograr el ascenso a División de Plata. Con su talento es muy probable que lo consigan porque están curtidas en mil batallas. Las últimas las libraron en los alrededores de Port Aventura.
La aportación de las pontevedresas fue importante desde la primera fase, pero se erigió en crucial a partir de las rondas decisivas. El que más y el que menos creyó que el camino del combinado gallego tocaría a su fin en cuartos de final porque Argentina había vapuleado a todos sus rivales y, a priori sobre el papel, era muy superior. Sin embargo, las gallegas martillearon una y otra vez la portería pampeña y se colaron en semifinales con un escandaloso 8-1. «Tuvimos un día especial y lo metimos todo. Creo que si hubiera seguido el partido le estaríamos marcando goles hasta hoy. Fue el mejor encuentro de todos los que jugamos. Eso lo reconoció todo el mundo», comenta Begoña.
Superado el gran escollo de Argentina, Colombia fue la penúltima piedra en el camino. El partido fue muy igualado y concluyó con 3-3. El empate se mantuvo en la prórroga y los penaltis se convirtieron en decisivos. Las latinoamericanas cobraron ventaja de 3-1 y ese parecía el fin de la prolongada fiesta gallega. Sin embargo, erraron dos penas máximas y la tanda se igualó. Begoña anotó el 4-3, Silvia paró el lanzamiento colombiano y ambas metieron a Galicia en la lucha por el título mundial. «Fue lo nunca visto, algo increíble, increíble. Llevo doce años en la selección gallega, desde los 17, pero nunca había vivido algo así. Esta experiencia no la olvidaré nunca», explica Begoña.
La pena es que la hazaña no se pudo culminar con el entorchado. «Contra Cataluña llegamos muy justas y no pudimos hacer nada, aunque sigo pensando que el mejor equipo era Argentina. Nadie tocaba el balón y jugaba como ellas. Estamos orgullosas de haberlas eliminado», recalca.
Lo curioso es que las pontevedresas no tienen esperanzas de representar a España porque «los ojeadores no se desplazan hasta aquí para vernos jugar. Para nosotras sería un aliciente más poder jugar con la selección, pero no lo veo factible».