Optimista, mostrando sus blanquísimos dientes y su sonrisa de eterno adolescente, Raphael se presentó ante el remolino de fotógrafos sabiéndose querido, respetado y admirado. «Este disco es un homenaje a esos artistas que, como yo, han hecho historia en la música desde la década de los sesenta», dijo el cantante de Linares, de 65 años. Titulado Raphael, 50 años después , el álbum se compone de 20 piezas en los que interpreta temas ajenos a su repertorio. Lo hace, además, a dúo, compartiendo voz con Joan Manuel Serrat ( Cantares ), Alejandro Sanz ( La fuerza del corazón ), Joaquín Sabina ( 50 años después ), Juanes ( Volverte a ver ), Alaska ( Can't take my eyes of you ), Enrique Bunbury ( Infinito ), Ana Torroja ( Hijo de la luna ), Rocío Jurado ( Como yo te amo ), Ana Belén y Víctor Manuel ( Quiero abrazarte tanto ), Miguel Bosé ( Morir de amor ), Vicente Fernández ( Volver, volver ), Miguel Ríos ( Himno a la alegría ), Manuel Martos ( El cielo puede esperar ), Armando Manzanero ( Adoro ), Rocío Dúrcal ( Cómo han pasado los años ), Paloma San Basilio ( Que seas tú ), Adamo ( Mi gran noche ), José Luis Perales ( América ), Paul Anka ( My Way ) y David Bisbal ( Escándalo ), única excepción a la regla.
Una tarde cada canción
«Cada canción la grabamos en una tarde y fue una experiencia maravillosa», dijo. «En dos ocasiones tuvimos que recurrir a la técnica; fue con las dos Rocíos, porque desgraciadamente ya no están con nosotros». Un par de temas son inéditos: El cielo puede esperar , que lo interpreta con su hijo Manuel Martos, y 50 años después , al alimón con Joaquín Sabina. Solo hay una canción de su repertorio, Escándalo . «La incluimos porque Bisbal se emperró en que tenía que ser esa y no una de las suyas». El hecho de que haya elegido canciones de los demás se debe, según confesó, a que prefiere apuestas «arriesgadas y distintas».
No quiere premios. Solo desea trabajar y hacerlo lo mejor posible. «Hace cinco años y medio me trasplanté y desde entonces veo la vida de otra manera; la veo mejor, con la ilusión de un chaval». El cantante sufrió una intervención quirúrgica en la que le trasplantaron el hígado. La recuperación fue rápida y sin complicaciones, algo que asombró a los propios médicos. «Mi mejor etapa está por venir», dijo. «No tengo especial apego a los premios. Si vienen, que vengan; si no vienen, que no vengan, no pasa nada».
Raphael, a quien le «gustaría ser recordado como un buen currante», ha grabado más de 50 álbumes en español, italiano, francés, alemán, inglés y japonés, entre otros idiomas. Cuenta con 326 discos de oro, 49 de platino y uno de uranio (ventas superiores a 50 millones de copias). Para conmemorar este idilio con la música, el artista emprenderá una gira en el 2009 que le llevará por un buen puñado de países. Cuando acabe la turné, en el 2010, piensa subirse de nuevo a las tablas para protagonizar un musical al estilo de Dr. Jekyll y Mr. Hyde , cuyo estreno tuvo lugar en el 2000. El cedé Raphael, 50 años después saldrá a la venta el próximo martes, e incluye en uno de los formatos un libro con fotografías de su vida.