La compañía R presentó ayer sus servicios en Caldas, donde prevé llegar a cerca de 2.300 hogares y empresas con una inversión de 1,8 millones de euros. El consejero delegado de R, Arturo Dopico, explicó que la localidad recibe desde finales del 2008 los servicios del operador gallego, sumándose así a las siete grandes ciudades y a otro grupo de concellos de tamaño medio que disponen de conexión directa a la red de telecomunicaciones de última generación. Se trata de los servicios integrados de teléfono, Internet de alta velocidad, televisión digital y móvil.
El directivo de R señaló que ya se completó la primera fase de las tareas para desplegar la red en el núcleo urbano y que las obras continuarán en las calles Igrexa, paseo de las Palmeras, A Pena, rúa das Monxas y avenida Dolores Mosquera. La intención de la empresa es terminar los trabajos en marzo si obtiene los permisos necesarios para comenzar la obra civil. Faltarán los tramos de las dos carreteras nacionales, la 550 y la 640, que no tienen licencia del Ministerio de Fomento.
Una vez ejecutados, se habrán desplegado 7,5 kilómetros de fibra óptica y cerca de 4 kilómetros de obra civil. La actuación se completa con la instalación de una cabina telefónica de R en el paseo de las Palmeras, esquina Pedro Mateo Sagasta, para abrir por primera vez en Caldas el servicio de telefonía pública a la libre competencia.
Arturo Dopico indicó que de los 2.300 hogares y negocios, 375 ya pueden acceder a los servicios, que se comercializan puerta a puerta a través de una red de comerciales. Destacó que la velocidad estándar que ofrece R para Internet es de 12 megas, además de más de cien canales de televisión y llamadas gratuitas de fijo a móvil.
El alcalde, el socialista Juan Manuel Rey, se mostró satisfecho con el nuevo servicio y con el hecho de que Caldas esté «entre os setenta primeiros municipios galegos que o teñen». Junto con Poncesures es el único de la comarcal Ulla-Umia con esta prestación. El regidor también destacó la forma en que se llevaron a cabo los trabajos, sin inconvenientes y bien coordinados, «a pesar de que tiñamos medo aos problemas de tráfico e á reposición de servizos».