O Morrazo aplaza sin fecha el plan de compostar la basura al no poder asumir la inversión

J. Santos / M. Gago

PONTEVEDRA

15 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Mancomunidade do Morrazo aplaza indefinidamente su pretensión de compostar la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos por la «imposibilidade de poñer a planta en marcha», según indica el presidente del organismo y alcalde de Moaña, Xosé Manuel Millán.

El motivo es económico. La reforma de la planta precisa una inversión entre 3 y 6 millones de euros, según indica Millán, una cifra que excede con mucho las posibilidades económicas de los tres concellos que conforman el organismo supramunicipal.

La Mancomunidade no solo no tiene dinero sino que debe unos siete millones de euros a Sogama (casi tres millones), a la adjudicataria del servicio (dos millones, aproximadamente) y a la empresa que construyó la planta en el 2000, FCC (1,3 millones, según sentencia judicial).

La tasa de la basura (67,8 euros anuales) no llega siquiera para costear el servicio y el único grupo dispuesto a subirla, el BNG, no cuenta con mayoría suficiente para ello. «A taxa non da para máis», dice Xosé Manuel Millán, que calcula que el recibo de la basura tendría que subir a cien euros al año para equilibrar costes.

Escaso interés comercial

El organismo supramunicipal licitó el servicio de recogida y tratamiento a finales del pasado año. Incluía la obligación de poner en marcha la planta y compostar al menos la mitad de la materia orgánica. No se presentó ninguna empresa a un concurso que no levantó muchas expectativas.

Por los contactos informales mantenidos posteriormente, las compañías que habían mostrado inicialmente interés explicaron que la diferencia entre el coste y el precio del contrato rondaba el 40%.

La empresa que presta el servicio, Isolux, no solo no presentó oferta, sino que solicitó a la Mancomunidade que fije una fecha para poder abandonar la recogida de la basura en Bueu, Cangas y Moaña. Trabaja desde el 2004 con un contrato de emergencia, después de que Urbaser dejase de prestarlo alegando que no se le pagaba.

«Levamos case tres anos nunha situación agónica, na fase terminal do servizo. A única perspectiva era a posibilidade dunha nova licitación que se retrasou máis do desexado e cando ao fin pudo facerse, foi no momento menos adecuado», afirma Millán. Se refiere a que en plena crisis, las empresas no están dispuestas a una inversión con perspectiva de rentabilidad a largo plazo.

Deuda creciente

Entretanto, la deuda contraída por el organismo supramunicipal aumenta mes a mes. A Sogama se le paga el 70% de lo que pretende cobrar. Se acumulan cada año entre tres y cuatro facturas.

El coste actual del servicio ronda los dos millones de euros. El organismo aspira a rebajarlo, asumiendo la gestión directa, a 1,6 millones al año, sin contar el canon de Sogama. Ayer, los representantes de organismo trataron el problema.

La planta comarcal de compostaje, construida hace nueve años con fondos europeos, no está en condiciones de funcionar. Solo está operativa la empacadora desde la que Bueu, Cangas y Moaña envían la basura a la central de Sogama en Cerdeda. Se da la circunstancia de que la planta de compostaje era la parte principal del plan que impulsaron el Bloque y el PSOE comarcales en 1996. El Partido Popular paralizó este proyecto cuando ocupó las tres alcaldías del sur de O Morrazo en 1999. Con el paso del tiempo el proyecto siguió sin arrancar y de hecho, la planta no llegó a funcionar. Ahora su puesta a punto requiere de mejoras que precisan de una inversión millonaria, que O Morrazo no tiene.