Coincidiendo con el 62 aniversario de la cogida de Manolete en la plaza de Linares, la peña de La Chaquetilla anunció ayer que, por mayoría, se había designado a Juan José Padilla como el mejor diestro de la pasada feria de A Peregrina. De este modo, el jurado compuesto por Francisco Ortiz, José Luis Fernández, Isidoro Rivera, Carlos Medina y Francisco Muñoz, y actuando como secretario sin voto José María Seoane, consideraron que el diestro de Jerez era merecedor de la séptima edición del trofeo Manolete, sucediendo de este modo a José Tomas que lo había logrado en los dos últimos años de manera consecutiva. «En lo que nos hemos basado fundamentalmente es en los toros. No es lo mismo lidiar una ganadería de Victorino Martín, que prácticamente no la quiere nadie o muy poquita gente se atreve a torear este tipo de reses, que otras ganaderías, pero también es porque hemos creído que la faena de Juan José Padilla ha sido bastante completa en todos los aspectos, tanto en el primer toro, en el que le dieron las dos orejas, como en el segundo, que no era fácil de lidiar», precisó Ortiz, presidente de La Chaquetilla.
En su comparecencia en El Cafetín, Francisco Ortiz también hizo referencia al indulto de Turco, de la ganadería Torrealta. Sus palabras un tanto contrarias a la decisión del presidente, toda vez que, «desde mi punto de vista como aficionado, creo que estamos devaluando lo que es el indulto de un toro». Para el presidente de La Chaquetilla, el astado en cuestión era «muy noble», pero no habría demostrado lo suficiente para merecer la medida de gracia: «No se vio en varas. El toro entró al caballo a relance, fuera de sitio y lo picó el picador reserva. No fue un toro que se pusiera en suertes o que se le viera que fue al caballo y que pudiera con él». En su opinión, David Fandila, El Fandi, «fue un poquito espabilado», lo suficiente como para «echar el público encima del presidente». Precisamente, Francisco Ortiz mantuvo una conversación con la máxima autoridad del coso pontevedrés en la que le trasladó que lo correcto hubiera sido dar «los tres avisos, uno detrás de otro, y si el toro no se hubiese matado, pues el toro al corral. Así de simple». Ocho puertas grandes. Tras aclarar que su intención no es la de restar mérito a El Fandi, «que tiene unas facultades extraordinarias», Ortiz reconoció que este año la elección del ganador del trofeo Manolete ha sido especialmente complicada. Y es que ocho de los doce espadas que saltaron a la arena pontevedresa, la abandonaron por la puerta grande. A Padilla y Fandila se le sumaron Sebastián Castella, Enrique Ponce, Espartaco, Francisco Rivera Ordóñez, El Cordobés y Luis Bolívar.
Si hay que hablar de un pero a la feria de A Peregrina, este se encuentra en que el aficionado «echó en falta el ganado. Es impresentable la corrida que se echó el día 1 a una figura como José Tomás y al resto de actuantes, como Sebastián Castella, quien tuvo una meritísima actuación. Lástima que no hubiese cuajado la segunda oreja, pero tuvo mérito en todo lo que hizo hasta el punto de haber sido cogido». En este punto, Francisco Ortiz criticó duramente que, en una corrida de esta categoría, «hay que cuidar más el ganado, la selección del ganado que se va a lidiar».