Una de cal y otra de arena

PONTEVEDRA

Las visitas de altos cargos de la Xunta al Concello son como montañas rusas: tan pronto se sube como se baja

25 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ya se sabía desde el 1-M que las relaciones del Concello con la Xunta iban a dar un giro radical. La política es así. Todo se ve según el papel que juega cada uno, si se está gobernando o se es oposición. No hay más que ver el ejemplo de los presupuestos de la Xunta o del Estado y las lecturas que se hacen desde uno y otro lado. Seguro que ni todo es tan desastroso como dicen unos ni tan maravilloso como pretenden otros.

Con lo de las visitas de altos cargos de la Xunta está sucediendo algo parecido. Bien o mal, según quien lo valore.

Lo que sí es cierto es que las cuatro reuniones que ha mantenido el alcalde en el Concello con altos cargos se han saldado dando una de cal y otra de arena. La primera y más importante fue la del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, el 26 de junio. Dejó para la posteridad el gran bombazo: no habrá ampliación de Montecelo y se construirá un nuevo hospital. Tal noticia, nefasta para el gobierno local, amortiguó otra en signo totalmente contrario: que para la Xunta del PP, ahora sí, Ence ya no tiene cabida en la ría.

El siguiente alto cargo en dejarse ver por el Concello fue Alfonso Rueda, conselleiro de Presidencia, que vino el 25 de septiembre. Pese a la sintonía para construir un nuevo edificio judicial, la visita de Rueda fue más tensa de lo esperado por los conflictos del Mercantil y, sobre todo, del decreto que creaba las delegaciones territoriales de la Xunta. Pese a todo, se podría apuntar en un balance más o menos positivo, ya que comprometió la comarcalización de los bomberos.

El pasado día 16 fue el secretario xeral para O Deporte, José Ramón Lete Lasa, el que se desplazaba a Pontevedra... para casi nada. Confirmó lo que era un secreto a voces: que se readjudicará la obra del centro lúdico deportivo de A Parda. Y nada más. En el resto de cuestiones evitó mojarse, para desesperación de Lores.

Y esta misma semana llegó al Concello el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, que fue todo lo contrario a Lete. Aceptó invertir diez millones en saneamiento, compartió la postura del Concello sobre la variante de Marín, contemporizó en el tema de Sogama, se comprometió a estudiar diversas propuestas... Esta visita sí dejó un buen sabor de boca en el alcalde.

Lo dicho, en las relaciones de la Xunta con el Concello, una de cal y otra de arena.