Un gol de Capdevila en el inicio de la segunda parte proporcionó el primer triunfo de la temporada a un Villarreal que abandona así el farolillo rojo de la Primera División. Sufrió mucho el equipo de Ernesto Valverde para superar (2-1) a un Málaga al que además traspasó la condición de colista de la competición.
Los locales empezaron con fuerza pero acabaron pidiendo al hora y sufriendo mucho en los segundos cuarenta y cinco minutos de un partido en el que Villarreal y Málaga disputaban un partido clave, ya que ambos lo afrontaban en una situación muy complicada.
El Villarreal, colista y sin conocer la victoria, y el Málaga, con una sola victoria, en la primera jornada, y seis partidos sin ganar, afrontaron el partido como una final. De ahí la ansiedad y la presión desde el principio, pero esa misma aceleración hacía que las jugadas no llegaran a término y las perdidas de balón fueran frecuentes. El Villarreal se volcó al área contraria, pero sin finalizar jugada, lo que propiciaba los tímidos contragolpes malagueños.
Con ese planteamiento, el equipo de Ernesto Valverde tuvo su primera ocasión a los diez minutos, pero resolvió bien el guardameta Munúa ante un fuerte disparo de Cani. En el minuto 26, el brasileño Nilmar lograba su primer gol en la presente Liga tras un buen centro de Escudero.
Pero, paradójicamente, ahí surgieron las dudas de los locales, que no sabían si seguir insistiendo en busca del segundo tanto o guardar el resultado, lo que dio alas a un Málaga al que se le anuló un gol a la media hora en su primer disparo a portería, pero que empató con el segundo en el tiempo añadido del primer tiempo, cuando Luque remató de cabeza un centro de Fernando.
Los segundos cuarenta y cinco minutos empezaron con un Málaga envalentonado y con ganas de ir a por un nervioso Villarreal, aunque esta vez la fortuna se alió de los locales y a balón parado Joan Capdevila superó a su ex compañero en el deportivo Munúa.
Este gol no supuso ni mucho menos la tranquilidad, ya que el equipo de Ernesto Valverde siguió nervioso, acelerado y sin leer el partidos con tranquilidad. El Villarreal cedió el balón al Málaga, quien dominó, lo intentó, y buscó de todas las maneras la portería contraria pero sin suerte a pesar de ocasiones claras para marcar ante un nervioso rival.
Tampoco los locales supieron aprovechar un par de contragolpes para sentenciar el choque y lo fiaron todo a sufrir y aguantar, si bien el sufrimiento dio sus frutos, y el Villarreal se hizo con la primera victoria en la Liga.