«La plantilla está diseñada para la forma de jugar que tiene»

Tino Rascado

PONTEVEDRA

Le falta trabajo psicológico y autoconfianza de futbolistas importantes que hasta hace 3 o 4 meses pensaban que no era que fuese un paseo militar, pero casi

27 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A pesar de tener el título de entrenador, Pablo Alfaro Armengot (Zaragoza, 26-04-1969) debutó ayer como entrenador al frente del Pontevedra. El zaragozano llega a Pasarón con un contrato por lo que resta de temporada.

-¿Sacó alguna conclusión del primer entrenamiento?

-Sí. Las conclusiones han sido muy buenas. Además también ha sido la primera charla con los jugadores en la que vieron a su nuevo entrenador con la disposición con la que viene, por lo que aunque las condiciones climatológicas no han sido buenas, el objetivo sí se ha cumplido.

-Viene de una Sevilla seca y le recibe la lluvia de Galicia. ¿Se acostumbrará a ella?

-No queda más remedio, aunque uno, después de cinco años en Santander, no le tengo ningún miedo. Además la lluvia me gusta.

-¿Cómo vio a los jugadores?

-Bien, aunque tuvimos que recortar la sesión [duró poco más de una hora] sino la carga iba a ser excesiva, pero sí estoy encantado de la vida.

-¿Qué estilo de juego querría darle al Pontevedra?

-La labor de un entrenador es adaptarse al sitio al que llega. La plantilla ya está diseñada para la forma de jugar. En Pasarón, al menos en la época reciente se habla muy bien de un estilo muy definido y no vengo con ganas de romper y rasgar todo. Lógicamente trataré de aportar todo lo que hay en la plantilla, adaptarlo y luego darle lógicamente los toques personales de cada uno. Quiero que el aficionado del Pontevedra que vea que su equipo a ido a ganar.

-¿A pesar de que su entrenador fue un defensa sobrio durante muchos años en Primera División?

-Sí, porque mis padres me dieron esas cualidades. He sido defensa toda mi vida, pero también es cierto que yo disfrutaba mucho más defendiendo cuando mi equipo atacaba y no cuando teníamos que achicar balones. Se pasa mucho peor, aunque habrá muchos momentos que habrá que hacerlo. Yo tampoco recuerdo ni conocí a ningún defensa que haya sido blandito en el terreno de juego.

-¿Cómo será su equipo?

-No será un híbrido, por lo que no lo será, pero no quiero ni pretendo cambiar las características de una plantilla que ya está hecha y llevan cuatro meses funcionando y que está en una situación que es mejorable, pero no es para nada negativa ni pesimista.

-¿Notó alguna sensación especial en su primer día de trabajo como entrenador?

-Lo voy a recordar toda mi vida. La primera vez en la vida queda para siempre y yo recordaré la lluvia de hoy, los jugadores y que fue en Pontevedra. Pero todo eso lo recordaré cuando sea mayor [se ríe]. Lo malo de esto es que ya estás pensando en el entrenamiento de mañana. No te da tanto tiempo como antes para recordarlo.

-¿Qué fue lo que le marcó en sus muchos años de futbolista profesional en su actividad deportiva, en su forma de ser, en estar tantos años en equipos de primer nivel?

-Es un estilo de vida. Ser deportista profesional es para muchos el sueño de cualquiera. Sobre todo de los niños, ya que quisimos ser futbolistas y jugar a lo más nos ha gustado. Y sobre todo los valores. Porque el deporte tiene unos valores que son muy extrapolables a la sociedad. El espíritu competitivo, la solidaridad, el compañerismo y otros valores son importantes. Los momentos en la vida que te tienes que quedar en el banquillo... El que es deportista luego lo lleva a la vida real.

-¿Cuáles han sido los entrenadores que más le han marcado?

-Han sido muchos. Es que he tenido escuelas muy diferentes, muy distintas para una trayectoria extensa.

-¿Con quien estuvo en el Barcelona?

-Con Johan Cruyff. Además tuve a Joaquín Caparrós, que fue con el que más tiempo trabajé; Radomir Antic, que me hizo debutar en Primera y también lo tuve en el Atlético de Madrid, Jabo Irureta, Manolo Preciados... Fueron muchos y cada uno con su estilo, por lo que intentas aprender de las virtudes de cada uno y lo bueno del bagaje es ampliarlo.

-¿Desde cuando tiene el título de entrenador?

-Desde hace año y medio. Lo sacamos en la Federación Española de Fútbol pupitre con pupitre con Pochettino, Fernando Hierro, Unzúe, Donato...

-¿Fue eso lo que le llevó a intentar también triunfar como entrenador?

-Se va incorporando sabia nueva. No solo en el deporte sino en la vida. La metodología va cambiando, va evolucionando. Se están incorporando los Guardiolas, Pochettino, los Émeri, que han abierto muchas puertas a los demás y lógicamente todos buscamos ese camino. Esas formas de actuar. Y es que llegar a un vestuario es muy importante y la labor psicológica es fundamental para gestionar un grupo. Por eso, todo lo que hemos ido adquiriendo y aprendiendo hay que ser capaces de llevarlo a la práctica.

-El Pontevedra aún tiene un buen margen...

-Creo que sí. Ese es el objetivo. Excusas no va a haber y ese es el objetivo. La plantilla está confeccionada para pelear por los puestos bonitos de la clasificación. Estamos a poquitos puntos y quedan muchas jornadas de Liga. El que no aspire a esto no puede estar aquí.

-Apenas ha tenido margen para valorar la plantilla, ¿qué es lo que más destaca de ella?

-Es cierto que un entrenamiento es una toma de contacto. El diseño de la plantilla y un poquito la forma de jugar definida que ha querido entra en lo que ha hecho Roberto [Aguirre]. Los jugadores tienen esos hábitos adquiridos y lógicamente no todo es malo. Sería muy estúpido pensarlo. Ha habido un trabajo muy bueno y de eso sí que me quiero aprovechar y luego darle las otras virtudes o posibilidades que yo crea que deba tener también el equipo.

-¿Qué cree que le falta?

-Posiblemente ahora un poco de trabajo psicológico. Sobre todo la autoconfianza de futbolistas importantes en la categoría que hasta hace tres o cuatro meses todos pensaban que no era que fuese un paseo militar pero que iban a estar arriba porque sí y la competición dicta que incluso ante los rivales inferiores tienen sus armas y no te lo ponen fácil. Esa confianza hay que recuperarla compitiendo.

-Y el domingo se estrena con el Celta B en Vigo en un derbi menor...

-Creo que el partido es muy bonito. En Pontevedra lógicamente la rivalidad aunque sea el equipo nodrizava a existir. Esperamos que se desplacen aficionados de Pontevedra, es un rival que a día de hoy nos lleva muy poquitos puntos de ventaja y nuestra obligación y nuestro deseo es ir a ganar allí como en el rento de campos que haya en la categoría.

-Para acabar, ¿cómo lleva la carrera de Medicina?

-Tengo la Licenciatura y me quedan cinco o seis meses para acabar la especialidad de Medicina del Deporte que estaba haciendo en Cádiz. Ahora va a haber muchos kilómetros por recorrer.