Los Tamara por la BMP

Chelo Lago / López Penide redac@lavoz.es

PONTEVEDRA

12 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La Banda de Música de Pontevedra obtuvo un gran éxito en el primer concierto del año, en el que rindió homenaje a Pucho Boedo y Prudencio Romo, cantante y creador, respectivamente, de Los Tamara, el mítico grupo pop que popularizó la música en gallego en las décadas de los sesenta y setenta. Lleno absoluto, con gente que incluso tuvo que quedarse fuera del Teatro Principal, para escuchar temas que están en la mente de todos y rememorar aquellos tiempos. La Banda de Música de Pontevedra acostumbraba a abrir el año con un concierto en clave lírica, pero este año, cambió de registro, como subrayó Adrián Silva Magdalena, presidente de la Sociedad Musical Pontevedra que gestiona la banda, además de integrante de la misma. «No primeiro concerto do ano -comentó- sempre temos como director convidado a Xosé Luís Represas Carrera, e conxuntamente decidimos facer unha homenaxe a Prudencio Romo e Pucho Boedo, referentes na música lixeira galega».

En el concierto intervino como maestro de ceremonias Paco Lodeiro, presentador de la TVG, además de Miguel Ladrón de Guevara y Sito Sedes -que sustituyó a Pucho Boedo en Los Tamara- que cantaron algunos de los temas más populares. Y entre el público no faltaron componentes de la Banda de Lousame, que fue la última agrupación que dirigió Prudencio Romo. Romo nació en Noia en octubre de 1927 y falleció en marzo del 2007. Fue uno de los artífices de la creación de la música ligera gallega, un género que constituyó un fenómeno de masas y que tuvo como enseña al cantante Pucho Boedo. Compuso temas como A Santiago voy o Galicia, terra nosa, que sonaron el domingo en el Principal. Romo y Los Tamara fueron también los primeros en musicar poesías de autores gallegos y convirtieron en grandes éxitos obras de Curros Enríquez como O vello e o sapo o el Monólogo de un vello traballador, de Celso Emilio Ferreiro, como recordó Sito Sedes. En 1958, Romo formó Los Tamara -nombre que viene de la antigua denominación del río Tambre- junto a su hermano Alberto, Manolo Paz, José Sarmiento, Germán Olariaga y Enrique Paisal. Pucho Boedo se sumaría a la banda en 1961. Actuaron durante dos meses en el Olimpia de París, compartiendo escenario con figuras de la canción como Charles Aznavour y Jacques Brel. Grabaciones. Un año después editaron el primero de los cinco discos que publicaron en Francia y en 1964 grabaron con Zafiro la primera canción no folclórica en gallego, Galicia, terra nosa. La discográfico se había negado en principio, claudicando a cambio de incluir en la cara B un tema seguro como Gibraltareña, y tras el éxito obtenido, luego querían todos los discos en gallego como comentó en muchas ocasiones el propio Romo. Los Tamara se disolvieron en 1976 si bien se reunieron otras dos veces para grabar discos de homenaje. Pero su música sonó con fuerza el domingo en el Principal, en un concierto «que foi un éxito absoluto e un espectáculo moi bonito e tamén moi interesante para nós, pois é unha música que non facemos habitualmente», subrayó Adrián Silva.

Su sonido no es afinado, ni mucho menos, pero, en ocasiones, le deja a uno la misma piel de gallina que escuchar a Bruce Springsteen interpretar The river o Born in the USA. Es el ajedrez, una competición en la que los presos del centro penitenciario de A Lama no se han podido estrenar con mejor pie. Tal y como reseñó ayer José Antonio Gómez Novoa, director del penal pontevedrés, tras varios años impulsando un taller al que acuden veinticinco reclusos y la celebración de dos competiciones internas al año, la cárcel se decidió este año por participar en un torneo oficial. «Es la primera vez», apuntó Gómez Novoa, quien matizó que el equipo penitenciario está encuadrado en la tercera categoría de la Federación Galega, una suerte de tercera división autonómica. Este sábado tuvieron su bautismo de fuego. Enfrente de los reclusos se situaron los niños del Club Xadrez Fontecarmoa-Porto de Vilagarcía. Todo parece indicar que jugar en casa fue lo que desequilibró la balanza y determinó que el resultado terminase siendo 3 a 1 a favor de los anfitriones. A este respecto, el director del centro penitenciario reconoció que el tanteo final es engañoso, pues bien podía «haber sido un empate». No en vano, «los rivales, a pesar de su edad, llevan tiempo compitiendo», mientras que «a los internos les faltó ritmo de competición, maneja de los relojes digitales y rapidez en el apunte de jugadas». A buen seguro, son flecos que se solventarán en próximos compromisos.