¿Crisis en el gobierno de Marín?

PONTEVEDRA

El último boletín informativo del BNG local y un titular atribuyéndose el liderazgo en la gestión del Concello revuelven las tensas aguas de la coalición de izquierdas

10 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Pocas veces un titular ha sembrado tanto enfado en el gobierno local de Marín como el del último boletín informativo del Bloque de esta villa. «O BNG leva a iniciativa no goberno local de Marín». Así titula a cinco columnas la portada de este folleto que se distribuirá en el vecindario para explicar la actuación de los nacionalistas en la coalición de gobierno marinense. Todo habría pasado inadvertido, como los números anteriores, si no fuese porque a sus socios -el PSOE- les ha sentado muy mal que a sus compañeros de escaños gubernamentales se les hayan olvidado mencionar la financiación millonaria de los dos planes Zapatero y también la propia dirección común del Concello desde que se firmó el pacto en el 2007.

El alcalde, el socialista Francisco Veiga, escenificó ayer este profundo malestar en una rueda de prensa sobre otro tema -las aceras de la PO-551 en Seixo-. Al término de la comparecencia, anunció que esta misma semana, quizás hoy o quizás el viernes, habrá otra y monográfica. Preguntado sobre el tema, el alcalde admitió que se trataría del análisis socialista del contenido del polémico boletín de sus socios de coalición.

Veiga no quiso aclarar más aparte de admitir que sí estaba enfadado por el publicitado boletín. También mencionó que ayer por la noche tenía previsto celebrar una importante reunión donde se fijaría la postura del PSOE sobre esta nueva polémica.

Fuentes socialistas confirmaron ayer que la reunión la llevarían a cabo los seis concejales del grupo municipal socialista. Para algunos ediles, el contenido y el titular del boletín son una «deslealtad». Varios apuntaron que les cogió por sorpresa.

Sin embargo, la convivencia entre los socialistas y los nacionalistas en el Concello de Marín en este mandato ha estado marcada por conflictos internos, que pocas veces han traspasado las paredes de la comisión de gobierno.

Al principio del mandato, el BNG hizo un amago de romper el pacto si no se tenían en cuenta sus inversiones en los presupuestos municipales. Al día siguiente, previa charla con varios ediles del PSOE y el alcalde, cambiaron de idea, negaron lo dicho y se evitó la ruptura.

Otros antecedentes

La confianza entre ambos grupos nunca ha sido muy fuerte. Cuatro fuentes de problemas al menos jalonaron los dos últimos años. Uno fue la visita de la entonces conselleira de Vivenda, Teresa Táboas, aprovechando la ausencia del alcalde en Madrid. Táboas anunció la reforma de los servicios de la barriada de Mogor. «Nos enteramos de la visita al día siguiente por la prensa», recalcó ayer un concejal del PSOE. Tampoco sentó mejor que los ediles nacionalistas de Medio Ambiente y Urbanismo asumiesen en exclusiva la representación municipal en la inauguración del saneamiento de Resille, en un encuentro con el alcalde de Bueu, el nacionalista Félix Juncal. Una vez más el PSOE se enteró al leer los periódicos. Otros desencuentros fueron la contratación por el BNG de una asesora de comunicación para sus concejalías y la inauguración de la barriada de Mogor, sin avisar otra vez al alcalde.