Lo ha dicho por activa y por pasiva. El pregón de este año tendrá un final sorprendente y romántico, si es que finalmente se atreve, claro. El actor Pedro Alonso, que triunfa en la pequeña pantalla con la serie de Voz Audiovisual Padre Casares, sabe cómo crear expectación y promete surrealismo, disparate y humor hilarante para la apertura de una de las fiestas que más vive Pontevedra, la del carnaval.
Una fiesta que pronto cumplirá los treinta años en la calle y que mantiene el pulso a pesar de que el esquema de la programación apenas ha variado en sus principales contenidos, lo que le ha valido más de una crítica al Concello en los últimos años.
La praza da Verdura será mañana la primera en contagiarse del ambiente carnavalesco con la lectura del pregón. Por la tarde, se celebrarán en este entorno diversos talleres de juegos y disfraces, mientras que una degustación de filloas anticipará a las 20 horas la llegada del rey del entroido, Urco, acompañado de su séquito y de las comparsas Amoriños de Bora y Val do Lérez. Y, sobre las 21 horas, intervendrá Pedro Alonso, quien buceará en sus recuerdos de la ciudad, «anteriores a la edad de la razón» para alentar a los pontevedreses a divertirse durante esta semana de celebraciones.
El sábado los grupos y comparsas toman el centro urbano en el tradicional desfile, que seguirá este año el mismo recorrido que en el 2009, motivado por las obras en la plaza de España. Los participantes se concentrarán a las 16.30 en la calle Xosé Malvar, desde la que saldrán una hora más tarde y recorrerán Loureiro Crespo, Benito Corbal, Cobián Areal, Uxío Novoneyra y Eduardo Pondal. Después, sobre las 20 horas comenzará una fiesta en A Ferrería durante la que se repartirán los premios del concurso de disfraces en cada una de las modalidades.
El domingo, la fiesta se toma un respiro en Pontevedra -no en la comarca, donde están previstos desfiles en Poio, Marín, Caldas, Cuntis o Moraña- a la espera de que el lunes regrese Ravachol. Si el pasado año las murgas le cantaron al Concello que «ya no hay quien entierre al loro», en alusión a la menor implicación de los pontevedreses en este evento, este año la concejala de Fiestas, Anxos Riveiro, ha respondido publicando el bando de Ravachol, en el que anima a los ciudadanos a acudir a la cita del viernes 19 vestidos de riguroso luto para darle su último adiós. «Non vos queixedes -dice el loro en el cartel- que morrín un venres para aproveitar ben a festa».