Decorado en conserva

María Conde / Chelo Lago redac.pontevedra@la voz.es

PONTEVEDRA

26 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Todo el mundo recuerda aquel photoshop que tanto dio que hablar de la tarjeta de felicitación navideña de los Reyes. La postal incluía a don Juan Carlos y a doña Sofía acompañados de sus nietos, en un corta y pega de urgencia porque no habían podido estar juntos para la foto. Ahora son los Príncipes de Asturias los que han sufrido el contorneo tras su paso por el stand de la conservera de Poio Pescamar en la feria Alimentaria de Barcelona. Quizás el encuadre conseguido en las imágenes de don Felipe y doña Letizia cuando saludaron a los responsables de la empresa no fue el deseado, porque las fografías remitidas ayer desde el departamento de márketing de la firma muestran a los príncipes silueteados (sobre todo se nota en la figura de don Felipe) con el stand de la conservera de fondo. Al compararla con otra imagen, que corresponde a la misma escena, se percibe perfectamente el truco. En la original no aparecía el anagrama de Pescamar, sino una vista general de Alimentaria.

Don Felipe y doña Letizia fueron recibidos en el stand por Milagros, la administradora única de Conservas Pescamar; Alfonso García, uno de los propietarios de la firma, y Guadalupe Murillo, directora general. Esta última regaló a los Príncipes dos polos deportivos, de la marca Pescamar Kids, para sus hijas, las infantas Leonor y Sofía. Como señalan desde la firma, doña Letizia se mostró muy interesada en los productos destinados a impulsar buenos hábitos alimenticios entre los niños y don Felipe bromeó acerca de cómo se verían las infantas con sus nuevos polos. Además, Murillo entregó a la real pareja varios productos selectos de la conservera, momento en que la Princesa confesó su gusto por las zamburillas y las sardinillas, agradeciendo los obsequios recibidos. En la visita les acompañaron también la ministra de Pesca, Elena Espinosa, el presidente de la Generalitat, José Montilla, y el secretario general de Anfaco, Juan Manuel Vieites.

De la feria barcelonesa a una fiesta celebrada ayer en el campus de Pontevedra. Se trata de san Leandro, patrón de la Escuela de Enxeñería Técnica Forestal, que a pesar de la lluvia caída, estuvo de lo más concurrida, aunque para ello los organizadores tuvieron que alquilar una carpa. Póker, dardos y futbolín, amenizados por la música tradicional de Tócame a Ghaita, fueron las propuestas de una jornada en la que primó la música, con las actuaciones por la tarda de grupos como Voltaica, Fervellasverzas, Deseqilibrio Mental, Medomedá y Champurrada que llenaron el ambiente de sonidos de rock, punk y metal da terra. Lucía Ferreiro e Iñaki Tomé, estudiantes de tercero que se encargaron del cartel musical, indicaron que este año contaron con la colaboración del Concello y otras ayudas para contratar a los grupos en los que valoraron «a popularidade, proximidade e bo prezo». «A maioría canta en galego e iso tamén foi un punto a favor», añadieron. Durante la jornada funcionó un bar cuyos ingresos, unidos a los de la venta de chapas, camisetas y mecheros, se destinarán a la excursión fin de carrera.

Un corazón de granito dividido en dos partes unidas por una línea que representa un electrocardiograma fue la obra seleccionada para rendir homenaje al donante en un parque público de la ciudad de Vigo. El autor es Adrián Otero, de la Escuela de Canteiros, que concurrió al certamen convocado junto con siete compañeros de la escuela. La Asociación de Donantes y Receptores de Órganos de Vigo fue la promotora de este monumento. Las maquetas de las ocho obras están expuestas en la sede de la Diputación en Vigo.