Pontevedra y Sanxenxo liquidan la mancomunidad de O Rapadiño

PONTEVEDRA

Los concellos de Pontevedra y Sanxenxo iniciaron ayer el trámite para liquidar la mancomunidad de O Rapadiño, una entidad creada ha finales de los años 80 para gestionar el antiguo vertedero municipal, clausurado hace casi diez años. El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores preside la mancomunidad, que ayer, como paso previo a su desaparición, tuvo que constituirse de nuevo, un trámite que se realiza en cada mandato municipal. Como quiera que han pasado varios años desde que O Rapadiño dejó de utilizarse -cuando Pontevedra y Sanxenxo empezaron a enviar sus residuos a Sogama-y fue sellado, en el actual mandato no llegó a constituirse el pleno de la mancomunidad. Este está integrado por los dos alcaldes y cuatro representantes más del concello capitalino y tres de Sanxenxo. En la reunión de ayer se aprobaron las cuentas de los últimos ejercicios y se creó una comisión que será la encargada de tramitar y hacer un seguimiento de la extinción del organismo bimunicipal. La mancomunidad sigue existiendo porque aunque el vertedero no se utiliza, sí ha sido necesario seguir costeando el mantenimiento de la zona. Pontevedra aporta el 80% de los gastos y Sanxenxo, el 20%. La Xunta tiene un marcha un proyecto para la mejorar la red de tratamiento de los gases contaminantes que emanan del subsuelo. En la actualidad existen en el vertedero, de 67 hectáreas de superficie, 22 pozos de extracción de biogás, de los que un informe técnico aconseja cerrar al menos seis. La mejora de la red de tratamiento de estos gases permitirá su aprovechamiento para generar energía.