El presidente de la Coordinadora de Peñas ve el lado positivo a la polémica taurina: «nunca se ha hablado tanto de toros»
31 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Para Juan Ramón Riveiro Castro su peña taurina Cambio de Tercio es el «punto de encuentro y de fiesta» del verano desde hace diecinueve años. En el 91 veinte amigos, los mismos que siguen formando ahora mismo la agrupación, se unieron en esta afición común. «Muchos se habían ido a estudiar fuera -explica- y algunos aún trabajan fuera de Pontevedra, y por eso la peña es cada mes de agosto nuestro punto común. Nunca fallamos. Yo he dejado incluso de ir a bodas...».
Como cada sábado de feria, los componentes de Cambio de Tercio se reunirán a la una de la tarde para tomar el aperitivo en la zona monumental. Para entonces, los reconocerán por su camisa azul, pantalón blanco y pañuelo y fajín rojo, estos dos últimos detalles, homenaje a San Fermín. De ahí a una casa en A Caeira, donde celebrarán una comida -el menú de hoy es ciervo con castañas- y a las cinco y media, quedada en la Peregrina con el resto de las peñas que integran la coordinadora para dirigirse a la plaza a ritmo de charanga. Por la noche, después del festejo, también hay cena y luego hasta que el cuerpo aguante. «El domingo quitamos la comida y vamos directamente a la plaza, porque si no, ya se hace muy duro». «Yo disfruto con los toros -comenta Riveiro-, con los toreros, las ganaderías, con el personal que trabaja en la plaza, con las peñas, con el ambiente... Soy un enamorado de los toros. Me encanta el arte, la cultura y la tradición».
Desde hace cuatro años, Riveiro preside también la coordinadora de peñas, que suma ya 46 agrupaciones, con seis unidas en los últimos meses. Y en total, 1.250 peñistas, algo más de la mitad de los abonados que cada corrida llenan de color los tendidos 3 y 4 de la plaza de toros. «El tema de las peñas solo lo hay aquí, con la salvedad de San Fermín -destaca-, que es un mundo aparte. Ese ambiente de la ciudad, las calles llenas de peñas, la charanga... Es otra historia. De hecho, dentro de lo que es el circuito taurino, todo el mundo habla y quiere venir a Pontevedra, porque tenemos a los mejores toreros en la feria. Este año no viene José Tomás, pero aún así Ponce y Castella son de lo mejor, Talavante también, los mediáticos pues genial...». Apunta en este sentido que son muchos los aficionados de todos los puntos que a través de la web solicitan información, o incluso entradas, para los festejos de la Peregrina. «Claro, solo les podemos dar información, pero es mucha la gente que oye hablar de Pontevedra como una plaza llena de ambiente. La cantidad de gente que arrastra la feria es enorme, no encuentras nada vacío, ni hoteles, ni restaurantes».
De los carteles de este año, subraya su calidad y que están «muy compensados». «Nos acostumbran mal, hemos visto a Tomás y a Morante, y ahora los queremos todos los años», apunta. Personalmente, sería partidario de que las corridas se celebrasen seguidas, jueves, viernes, sábado y domingo, «pero lo intentaron una vez y no resultó». «Tal y como lo tienen montado ahora, en dos fines de semana, está muy bien». Eso sí, su particular ilusión sería que Pontevedra celebrase un encierro. «Lo que podría arrastrar un encierro a la ciudad... Para mí sería un sueño».
Trofeo Manolete
La actividad de la organización no se reduce al mes de agosto, «sino que hacemos cosas durante todo el año». Y entre ellas puede que el año que viene esté la organización del Trofeo Manolete, para la que La Chaquetilla les ha pedido ayuda. «Sería algo de gran prestigio para nosotros; solo hay tres que se entregan en España». Igualmente, otro objetivo que les gustaría afrontar sería la recuperación de la Semana Cultural Taurina.
La salud de la fiesta está garantizada en Galicia y Pontevedra, según Riveiro. «Tiene que haber un respeto mutuo y creo que hay más respeto por parte del taurino que del antitaurino, al que solo se oye ahora y no el resto del año», indica. «Creo que Cataluña estaba enferma en cuanto al tema taurino, pero Pontevedra, y Galicia, tienen buena base y una afición extraordinaria. Cuando retomamos nosotros la coordinadora, éramos ocho, hoy 46». Y no hay mal que por bien no venga: «Nunca se ha hablado tanto de toros».