16 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La desaparición de Sonia Iglesias ha generado una especie de psicosis colectiva que bordea la paranoia. Lo malo es que la proliferación de bulos y la difusión de rumores sin ningún fundamento causan un inmenso dolor a los allegados de Sonia. La investigación policial sigue su curso, pese al empeño de algunos de inventar soluciones a cual más macabra.