14 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.
La planta de baterías de litio que la multinacional japonesa Mitsubishi proyecta en Salvaterra do Miño tiene un calado enorme. Tanto que puede ser la prueba del algodón para el Gobierno de Feijoo. Galicia se está jugando mucho: 500 millones de euros de inversión, la creación de al menos mil puestos de trabajo directos y, lo que quizá sea más trascendente, una palanca que ayudaría a toda la industria del automóvil a dar el salto para fabricar la nueva generación de vehículos. Los terrenos no deberían ser un obstáculo. La Xunta ya está tardando bastante en ofrecer suelo con todas las garantías. O quien gobierna envía mensajes inequívocos en esa dirección o no nos sacudiremos la etiqueta del minifundismo.